Faifman pidió previsibilidad para Ferrosur y confirmó que Loma Negra participará de la futura licitación
El CEO de Loma Negra consideró que la extensión anual de la concesión ferroviaria, sin una licitación que permita definir su continuidad por varios años, dificulta la planificación de inversiones. Aseguró que la empresa quiere seguir operando el servicio y destacó la necesidad de contar con plazos que permitan recuperar las inversiones a mediano y largo plazo.
“Para nosotros Ferrosur es un activo muy valorado, nosotros queremos seguir operando el ferrocarril”. La definición de Sergio Faifman, CEO de Loma Negra, resume la posición de la compañía frente a la situación de la concesión ferroviaria, cuya continuidad se viene extendiendo año tras año sin que se concrete una licitación que establezca las condiciones para los próximos períodos.
Durante su visita a Olavarría por los 100 años de Loma Negra, el ejecutivo se refirió al futuro de Ferrosur y planteó la necesidad de contar con mayor previsibilidad para planificar inversiones y desarrollar proyectos vinculados con la operación ferroviaria.
“Ahí tenemos en Ferrosur una situación que año a año se extiende la concesión sin tener la licitación formal de poder extender la concesión por muchos años”, señaló.
Faifman indicó que la empresa mantiene su intención de continuar al frente de la operación y anticipó que participará cuando se convoque el proceso licitatorio. “Vamos a seguir participando cuando se haga esa licitación para poder estar”, afirmó.
En su análisis, la demora en definir el futuro de la concesión constituye una dificultad para una actividad que requiere planificación y compromisos económicos que no siempre pueden resolverse en períodos breves.
“Creo que por distintos motivos es una licitación que se viene postergando de una fecha para otra, pero para nosotros es muy importante que eso se haga”, sostuvo.
El punto central del planteo está relacionado con el horizonte temporal necesario para realizar inversiones. Según explicó, los proyectos vinculados con Ferrosur pueden tener plazos de recupero de cuatro o cinco años, muy superiores a una extensión anual de la concesión.
“Por la gente, por las operaciones, por los proyectos que tenemos con Ferrosur, que por ahí tienen un plazo donde hay inversiones de repago más largos que un año, cuatro o cinco, sería muy bueno tener esa previsibilidad para hacer las inversiones necesarias y seguir creciendo”, remarcó.
La posición de Faifman pone el foco en la relación entre la continuidad del servicio y las condiciones necesarias para sostener nuevas inversiones. Sin una definición de mayor alcance sobre la concesión, la planificación queda sujeta a renovaciones sucesivas, mientras que los proyectos ferroviarios requieren plazos que permitan evaluar sus costos y recuperar los recursos comprometidos.
Por eso, el ejecutivo insistió en la importancia de que la licitación avance y establezca un marco de continuidad para los próximos años. La intención de Loma Negra, según dejó en claro, es mantenerse vinculada con la operación de Ferrosur y participar del proceso cuando se concrete.
“Para nosotros es muy importante que eso se haga y poder también, por la gente, por las operaciones, por los proyectos que tenemos con Ferrosur”, concluyó.
El futuro de la concesión aparece así como una cuestión relevante para la estrategia de la compañía: no solo por la continuidad de la operación ferroviaria, sino también por la posibilidad de proyectar inversiones que necesitan un horizonte más amplio que las prórrogas anuales que se vienen otorgando.

