Wesner cuestionó los cambios en Zona Fría y advirtió sobre el impacto económico en Olavarría
El intendente sostuvo que 43.271 familias olavarrienses podrían sufrir aumentos de entre el 40% y el 60% en las facturas de gas. También alertó por una caída del consumo local.
El intendente de Olavarría, Maximiliano Wesner, se expresó este jueves tras la aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de ley que modifica el régimen de “Zona Fría”, el esquema de subsidios al consumo de gas natural en regiones de bajas temperaturas.
La iniciativa obtuvo media sanción con 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, luego de una extensa sesión en el Congreso, y ahora deberá ser debatida en el Senado.
A través de redes sociales, Wesner cuestionó el avance del proyecto impulsado por el gobierno nacional y sostuvo que la modificación representa un fuerte perjuicio para miles de familias. “En medio de las bajas temperaturas, Javier Milei impulsa cambios en el régimen que reduce hasta un 50% el costo del gas en las zonas más frías del país”, expresó.
El jefe comunal recordó además que la ampliación del beneficio había sido aprobada en 2021 por impulso de Máximo Kirchner y señaló que el objetivo de aquella ley era “proteger a las familias del impacto de las tarifas en invierno”.

Según indicó Wesner, en Olavarría actualmente 43.271 familias reciben el beneficio de Zona Fría. En caso de avanzar la modificación, advirtió que los aumentos en las facturas de gas podrían ubicarse entre el 40% y el 60%.
El intendente también puso el foco en las consecuencias económicas locales. “En nuestra ciudad dejarían de circular cerca de 400 millones de pesos mensuales que hoy se destinan al consumo y al comercio local”, afirmó, y agregó que esos recursos “pasarán de las familias y los pequeños comercios a las grandes empresas energéticas”.
En ese marco, sostuvo que la medida “profundiza el ajuste” y planteó que “miles de trabajadores, jubilados y familias quedan ante una situación cada vez más difícil: elegir entre calefaccionarse o resignar otras necesidades básicas”.
Finalmente, Wesner consideró “inadmisible” que “en un país productor de energía haya hogares que no puedan afrontar servicios esenciales”.

