Julio Chávez: “El espectador hace posible que el teatro exista”
El actor llega a Olavarría el próximo 22 de mayo para presentar la obra de teatro “La Ballena”. Su relación con el personaje llamado Charlie, la obra basada en la humanidad y una charla abierta a pura reflexión sobre la vida y la muerte: “Soy vulnerable como Charlie” confesó el actor.
Danisa Jaime // @_jdanisa
Del staff de Central de Noticias
“Son todos seres humanos que ninguno de ellos intenta hacer daño, pero que por algún motivo pueden hacer daño y por algún motivo se les hizo daño” dice Julio Chávez sobre los personajes de la obra de teatro a días de presentar “La Ballena” en Olavarría de la mano de Del Centro Producciones.
El próximo 22 de mayo el actor llegará junto a su elenco completo al Teatro Municipal para presentar una de las obras más exitosas del año. Central de Noticias dialogó con Chávez en una charla abierta donde expresó su relación con el personaje llamado Charlie, la base principal encontrada en la humanidad y reflexiones sobre la vida y la muerte.
“La manera en que llegó el material hacia mi es como una obra de teatro y me contaron que tenía que ver con la película. Cuando leí “La Ballena” me pareció una obra muy atractiva, desde dos puntos de vista fundamentales” subrayó el actor.
Y explicó: “Primero, esta situación de invitación al espectador a colaborar con la construcción de un hecho ficticio, que es un cuerpo que se sabe que no existe, porque yo no tengo esa circunstancia física, pero el personaje sí. Con la colaboración de un traje bien hecho había que encontrar la colaboración del espectador para que eso tenga magia, o que juguemos todos a que eso es real. Eso es para mí un hecho teatral absoluto, no en “La Ballena” sino en todo el teatro”.

“Después tiene una segunda parte que también me parece casi tan o más importante, y es que esa invitación se haga para relatar finalmente algo humano. El espectador no va al teatro una hora y media para ver un traje bien hecho ni la circunstancia física de Charlie, sino para que cuente lo que a ese ser humano le pasa. Finalmente no lo que le pasa por ser obeso, sino lo que le pasa por ser un ser humano” explicó.
Y remarcó: “Mirá el lugar importante que tiene el espectador. El espectador hace posible que el teatro exista. Hace posible que lo hagamos. Si no hay espectador, si no hay mirada, no hay teatro”.
Chávez, adelantó que “en la obra hablamos de la religión, hablamos del amor, hablamos del sexo, hablamos de la educación, hablamos del arte, hablamos de la paternidad, hablamos de la vida, de la muerte, de la decisión que cada ser humano puede tener acerca de su vida”.
La película “La Ballena”, protagonizada por Brendan Fraser y Sadie Sink se estrenó en el año 2022 y ganó un premio Oscar. Chávez asegura que no vio la película ni está en sus planes futuros.

“Hoy por hoy no tengo ningún interés en verla porque yo establecí con el material un vínculo de mucha empatía y de mucha imaginación, de mucho gusto de sentirme en pareja. No siempre uno quiere saber cómo han sido las exparejas de tu pareja. A veces es mejor no saber nada” dice entre risas.
Y agrega: “Yo no quiero ver la interpretación de esa película, porque yo sé que es muy diferente a la manera y a la mirada de nuestra obra, pero independientemente de eso, no quiero estropear mi vínculo con el material teniendo otra mirada. Sobre todo una mirada que está muy cargada por el Oscar y además entiendo que es una mirada mucho menos empática de la que tenemos nosotros con el material. No tengo deseos ni necesidad”.
El personaje de Charlie y Julio Chávez: ¿Se parecen en algo? ¿Encontrás alguna relación o paralelismo con tu vida?
Encuentro la relación de la decisión de protegerme del exterior. Yo comparto con Charlie algo que creo que comparten muchos seres humanos, que el afuera a veces es muy hostil. Charlie dice que a veces es un peligro compartir tu mirada, tu vida, tu existencia con lo de afuera. Si bien me relaciono mucho, también tengo mi protección, mi coraza y mi muro de contención, que no son 230 kilos, pero son otras cuestiones de la naturaleza de cada cual. Charlie, en ese sentido, es mucho más vulnerable y tierno. Por eso supongo que tuvo que armarse de una coraza física, porque según se dice de él, era muy vulnerable, muy llorón, se quebraba por cualquier cosa. Yo no me considero así en principio, pero sí soy vulnerable como Charlie. Después diría que también me relaciono con el amor a la enseñanza. Charlie es un maestro que ama dar clase. Yo también tengo un vínculo muy estrecho con la docencia, yo lo llamo el entrenamiento en nuestro campo, pero el vínculo maestro-alumno es un vínculo muy importante, siempre lo fue en mi vida. Así que también en relación a eso me siento un poco parecido a él.

¿Cómo te preparás para ser Charlie?
En principio como mi rutina común, que es llegar dos horas y media antes al teatro y pasar toda la letra de la obra, que eso lo hago desde hace 40 años y lo sigo haciendo. No hay función que yo me suba sin pasar todo el material de la obra. Mientras me entreno, mientras trabajo, mientras me ejercito físicamente o vocalmente, eso lo hago sí o sí. Después, una hora de maquillaje y el traje una hora y cuarto, así que las dos horas de las que te hablo se transformaron en tres. Luego me pongo el traje, que es bastante pesado y que hoy por hoy es un hermano, porque en un momento era una cosa muy distante. Ese traje pesa bastante y yo tenía miedo de la transpiración o de la falta de aire o de muchos temores que hoy por hoy ya no existen porque está todo perfecto. Es una herramienta fundamental para que yo pueda ser Charlie. Hay un matrimonio perfecto. Ya lo entiendo, y está todo bien. Tengo mucha actividad, pero bastante solitaria. Pasan mis compañeros y hablamos un poco. Se formó un equipo hermoso, muy lindos seres humanos y profesionales y nos gusta hacer “La Ballena”.
Es una obra de teatro que está hecha a base de humanidad. Es un relato muy sencillo, es una apuesta muy pulcra. Nuestra intención siempre cuando salimos de gira es que el espectáculo sea presentado lo más similar posible a cómo fue estrenado, y digo lo más similar posible porque los escenarios se modifican, la distancia de las varas de luces se modifican, en fin, y es imposible que sea una copia exacta. Lo que sí es posible y es así es que en cada lugar nos ocupamos de que el espectáculo esté protegido estéticamente de la manera en que lo han decidido los directores y escenógrafos y somos muy cuidadosos de eso. Para mí salir de gira no es un hecho menor, te diría que por el contrario. No es que uno reparte la ensalada que quedó. En cada lugar, aunque vayas a una función, hay que volver a preparar todo y presentar la comida como es. Eso lleva trabajo y tiene sus dificultades a veces. Es un buen trabajo, se hace con gusto, creo que el espectador lo recibe y es una manera también de comunicar el material.
Sobre “La Ballena”
Chávez explicó que los personajes de la obra “Son todos seres humanos que ninguno de ellos intenta hacer daño, pero que por algún motivo pueden hacer daño y por algún motivo se les hizo daño. Eso es inevitable porque eso es la condición humana. A veces nos dañamos, a veces nos levantamos a la mañana y nos damos cuenta que ayer hicimos cosas que estuvieron feas, pero padecemos de esa imperfección y también porque tenemos esa imperfección podemos ser tan creativos, tan hermosos y también podemos ser tan espantosos”.
Sobre el personaje de su hija, sostuvo que “es una hija que está dañada y es una hija que aparentemente está enojada con el mundo y Charlie tiene la posibilidad de advertir eso y de intentar revertirlo. No se sabe finalmente qué va a pasar con la hija, pero lo que sí se sabe es que se produjo un momento de unión entre ellos y la hija se siente valorada en algo inesperado que es ese famoso escrito sobre Moby Dick que ella hizo y que advierte que el padre la admira y la aprecia enormemente. De manera que en esos últimos días de su vida el padre le puede manifestar a la hija admiración, amor, fe en ella y voluntad de vida” sostuvo.

Según Chávez, “El material es conmovedor y en un punto casi te diría que vivir o morir para Charlie no es el tema. El tema es cómo se va a morir: ¿Va a morir más tranquilo? ¿Va a morir más en paz? ¿Va a morir habiendo hecho los deberes? ¿Va a morir habiendo intentado? ¿Va a morir habiéndose mostrado?
“En un momento la hija le dice “te escondés”; y él le dice sí. Y me gusta eso de te escondés, y me gusta el sí de Charlie, porque uno tiene derecho a esconderse. Nosotros siempre creemos que mostrar es mejor que ocultar. No sé, a veces sí, a veces no. Charlie tiene todo el derecho de encerrarse en su casa. Charlie tiene todo el derecho de decidir no ir al hospital pero también él puede modificar eso, y decidir si ir al hospital o sí mostrarse” sostuvo Chávez.
“Quiero comunicar que esa fue una decisión de Charlie. No quiero comunicar que eso es algo que es mejor que esconderse. Porque no lo puedo asegurar” reflexionó el actor en el cierre de esta nota.
Sinopsis
Charlie es un profesor de literatura que da clases desde su casa. Está enfermo, tiene obesidad mórbida, ha decidido no atenderse y atraviesa sus días acompañado de su amiga Ana. Así, conoce a Tomás, un joven religioso que lo lleva a enfrentar su historia. Y frente a la certeza de sus últimos días decide reencontrarse con Ellie, su hija, a la que no ve desde hace ocho años. Con ella, intentará reparar un vínculo marcado por recuerdos, silencios y rencores. La ballena es la historia de un final. Los últimos días en la vida de un hombre que lleva en su cuerpo el daño que se ha hecho, que ha hecho y que le han hecho. Los últimos días de un hombre que intenta reparar algo impulsado por una esperanza en el mundo. Perdonar y ser perdonado es una forma de darle una nueva oportunidad al ser humano.
Elenco
Julio Chávez
Laura Oliva
Octavio Murillo
Manuela Yantorno
Emilia Mazer
Ficha Técnica
Libro: Samuel D. Hunter
Adaptación Libro: Camila Mansilla, Julio Chavez
Diseño de Escenografía: Jorge Ferrari
Realización escenografía: Mauricio Moriconi
Coordinación escenografía: Lucas Ezequiel
Diseño de Iluminación: Eli Sirlin
Iluminación: Stefanía Nela Bonato – Antonella Celeste Guasti
Diseño de Vestuario: Gustavo Alderetepara “La Polilla”
Realización de vestuario “La Polilla”: Brian Bustos, María Pía Marino, Rodrigo Lico Lorente
Vestuarista: Federico Montedeoca Gonzalez
Diseño Gráfico: Martín Gorricho
Maquillaje FX: German Perez, Marianela Moldavsky
Música Original: Diego Vainer
Fotografía: Gabriel Machado
Colaboración Artística: Camila Mansilla
Prensa: Tommy Pashkus Agencia
Dirección General: Ricky Pashkus
Director Asistente: Agustín Vidal Rossi
Stage Manager: Juan Ramon Gaona
Producción Ejecutiva: Francisco Martínez Jones
Dirección de Producción: Daniela Lioy, Morgana Pereira
Asistente Administrativo Rimas: Jeremias Zamacola
Asistente Producción: Ignacio Medina Heck
Producción General: Maximiliano Córdoba, Juan Pelosi, Quality Producciones
Imagen de portada: Archivo Télam.

