El trueque comenzó en Olavarría: “Hay mucha necesidad lamentablemente”
La iniciativa funciona en distintos barrios de la ciudad a través de nodos organizados por vecinos. Lorena Merlo, referenta de Villa Mailín, explicó en diálogo con este medio, que busca acompañar a familias que atraviesan dificultades económicas, incluso a quienes tienen trabajo y no llegan a fin de mes.
La difícil situación económica y la necesidad de encontrar alternativas para acceder a productos de primera necesidad impulsaron el crecimiento de espacios de trueque en distintos sectores de Olavarría, como ocurrió en los años 2000.
Este miércoles, el barrio Villa Mailín tuvo su propia jornada en Balcarce al 5000, donde varias personas se acercaron para intercambiar objetos y comida.

En diálogo con Central de Noticias, Lorena Merlo, referente del espacio en Villa Mailín, contó que la iniciativa surgió a partir de una experiencia impulsada por una vecina llamada Flavia Estremesi, quien comenzó a organizar intercambios en su propia casa junto a Talita Cumi Organización Acción Solidaria.

“Todo arrancó con una señora que se llama Flavia Estremesi, que lo arrancó en su casa porque la situación está complicada hace tres meses aproximadamente. Yo vi la publicación en redes, me comuniqué con ella, fui a ver cómo era el trueque y consulté para abrir uno en mi casa”, relató Merlo. A la par, explicó que la organización tiene una comisión armada con presidenta, tesorero, y vocales.
La propuesta se organiza mediante los denominados nodos, que funcionan en diferentes barrios y permiten que los vecinos acerquen productos que tienen en sus casas para intercambiarlos o comercializarlos a través de un sistema de bonos.

En estos espacios se pueden encontrar alimentos, ropa, juguetes, electrodomésticos, artículos de limpieza, maquillaje, mochilas, accesorios, mates y otros elementos. También participan personas que ofrecen productos nuevos o mercadería que les quedó luego de cerrar sus comercios. “Esto recién arranca, pero va a ser muy grande, porque hay mucha necesidad, lamentablemente”, sostuvo Merlo.

Un espacio para quienes no llegan a fin de mes
La referente explicó que decidió abrir el nodo en Villa Mailín por la situación que atraviesan numerosas familias del sector. Según indicó, el objetivo es ofrecer una alternativa de acceso a productos y evitar que los vecinos tengan que trasladarse a otros puntos de la ciudad.

“Yo lo abrí acá porque la necesidad que hay acá en el barrio es terrible. Hay familias en total desamparo. Entonces lo hago para tener una salida para algunas familias”, expresó.

“Trato de que cada una de las personas se sientan cómodas, porque obviamente hay muchas personas que tienen mucha vergüenza porque algunas tienen un trabajo, pero no llegan a pagar el alquiler o pagan el alquiler y se quedan sin plata” agregó.
Además, remarcó que la convocatoria no está destinada exclusivamente a personas desempleadas, sino también a trabajadores que, pese a contar con ingresos, no logran cubrir sus gastos: “No es solamente para el que no tiene. Para el que tiene trabajo y no llega, también es”, señaló.
En ese sentido, compartió su propia situación laboral: contó que actualmente trabaja dos veces por semana, durante dos horas, y que también recurre al trueque para conseguir alimentos.

“Estoy viviendo del trueque hoy, siendo acompañante terapéutica, teniendo un montón de cursos hechos, asistente de familia especializado en niños, pero no consigo trabajo y he tirado por todos lados. Yo hace tres días que vengo comiendo del trueque y no fui a sacar fiado”, manifestó.
Cómo funciona el sistema de intercambio
La modalidad contempla un sistema de bonos con puntajes que se utilizan para realizar las operaciones. Merlo explicó que cada participante puede llevar productos y ofrecerlos en el espacio, mientras que los alimentos se organizan en una mesa específica.
En el caso del nodo de Villa Mailín, la referente indicó que recibe a las personas, las anota y organiza la distribución de los productos. Para los alimentos estableció un límite de dos unidades por persona, con el propósito de garantizar que todos tengan posibilidades de acceder a ellos.

“Lo que es comida lo anoto todo para tener un control, entonces la gente va comprando y se va a la cola, dos productos por persona. Porque a mí me parece injusto que una persona se lleve siete cosas y que la de atrás no se lleve nada. Entonces no estamos siendo solidarios”, explicó.
También señaló que la organización de otros nodos puede presentar diferencias. Según contó, en algunos espacios se solicita una cuota de mil pesos para generar nuevos bonos, mientras que en su caso decidió no recibir dinero: “En mi caso particular no voy a recibir plata de ningún índole” indicó. Además, explicó que a las personas que llevan alimentos se les solicita el carnet de manipulación de alimentos.

La demanda y las dificultades para organizar los encuentros
Merlo describió que la necesidad también se refleja en el comportamiento de quienes participan de los encuentros. Contó que en otros espacios se registraron discusiones y situaciones de tensión por la distribución de productos.

“Hay otros lugares que no hay fila, se pelean. He tenido que apaciguarme en un montón de situaciones porque la gente está muy nerviosa. Se han peleado por un aceite. La gente la está pasando muy mal y psicológicamente es terrible lo que está pasando”, sostuvo.
En cuanto a la convocatoria, mencionó que el domingo anterior se realizó un encuentro en Sierra Chica con alrededor de 60 personas, mientras que en otros barrios llegaron a ir casi 90 personas.

Entre los productos que tienen mayor demanda se encuentran los alimentos. Según relató, las prepizzas, pizzetas, panes y otros productos elaborados suelen agotarse rápidamente: “Lo que es comida no queda nada en la mesa. Nada. Prepizzas, pizzetas, panes, no queda nada, es lo primero que se llevan”, afirmó.
Finalmente, Merlo destacó que la propuesta permite que los vecinos puedan ofrecer aquello que tienen en sus casas y que ya no utilizan, convirtiéndolo en una posibilidad de intercambio en este contexto tan difícil y complicado para muchas familias.


