Se realizó una concentración para pedir justicia por el caso de abuso en un boliche local
La convocatoria reunió a jóvenes y representantes de organizaciones sociales en el Paseo Jesús Mendía. Reclamaron espacios seguros para la nocturnidad, acompañamiento a las víctimas y mayor presencia del Estado.
Este viernes por la tarde, una veintena de personas se reunió en el Paseo Jesús Mendía, en el marco de una convocatoria realizada a través de redes sociales para pedir justicia por el caso de abuso ocurrido en el boliche Brandi, que actualmente es investigado por la Justicia.
Durante el encuentro, las distintas voces coincidieron en la necesidad de construir espacios seguros para la nocturnidad, fortalecer las redes de acompañamiento y continuar hablando sobre las violencias sexuales en los ámbitos educativos.

Uno de los reclamos que se repitió fue la importancia de «moverse en comunidad y acompañarnos». Además, las mujeres que participaron plantearon la necesidad de contar con mayor protección en los espacios de esparcimiento y advirtieron que, aunque este caso llegó a la Justicia y la investigación avanza, no sería el primero de estas características en Olavarría.
En diálogo con los medios presentes, Julia, una de las manifestantes, explicó que la convocatoria surgió a partir del hecho. «Nos pareció muy injusto, vengo desde la bronca y el miedo», expresó. También contó que comenzaron a organizarse a partir de una cuenta de Instagram que se creó después de conocerse el caso.
La joven consideró que la movilización es importante para Olavarría, una ciudad a la que, según señaló, «le cuesta moverse y salirse de algunos esquemas». Asimismo, destacó la presencia de otras jóvenes: «Me pone contenta ver chicas de nuestra edad acompañándonos».
«Hay que seguir haciendo ruido para que nos escuchen, para que nos vean, nos tomen en cuenta», sostuvo. En ese sentido, remarcó que estas situaciones atraviesan a las mujeres desde el dolor y cuestionó que salir a la calle implique tener que cuidarse de distintas formas de violencia, abusos y discursos de odio.

También insistió en la importancia de generar redes de contención: «Es importante moverse en comunidad, generar redes de contención y acompañarnos entre todas».
Por su parte, Lu, integrante de un grupo de Enape (UNICEN), explicó que la intención fue expresar lo que sienten los jóvenes cuando salen y reclamar espacios de ocio seguros, alejados de la violencia, el miedo y el odio.
«Salir a bailar, a divertirse, no puede estar condicionado a qué hora salgo, vuelvo o cómo me visto», manifestó. Además, pidió respeto y visibilidad para las víctimas que todavía no fueron escuchadas y expresó un deseo compartido durante la convocatoria, de que sea el último caso en nuestra ciudad.
Desde el Frente Ni Una Menos, Marianela se dirigió especialmente a las jóvenes presentes y aseguró que las organizaciones continuarán acompañando este tipo de reclamos.
«Todas estas causas nos van a convocar y nos van a encontrar en la calle. Queremos escucharlas, hay que dar las batallas, no pueden ni tienen que pasar por esto», expresó. También señaló que existen responsabilidades que deben ser asumidas por distintos sectores: «Hay responsables, hay una Justicia que tiene que actuar, un Estado que tiene que responder, hay una organización social que se tiene que dar para que eso pase. Queremos que eso cambie».
En tanto, Victoria Altavista, del área de Diversidad Sexual del STMO, manifestó su disposición a acompañar y sostener a quienes atraviesan estas situaciones. «A mí me entristece porque hace un tiempo estamos escuchando esto en Olavarría», señaló.

En su intervención, advirtió sobre la ausencia del Estado y la importancia del trabajo de las organizaciones. También planteó que, pese a las diferencias que pueden existir entre distintos espacios de militancia, situaciones como esta demuestran la necesidad de continuar articulando las luchas.
Por último, Carla Melotto aportó la experiencia del trabajo realizado en el ámbito educativo. Según explicó, la temática comenzó a abordarse en una de sus clases de TICs, a partir del caso de los deepfakes en Florencio Varela, y luego derivó en el análisis de lo ocurrido en el boliche de Pueblo Nuevo.
Melotto destacó que los jóvenes plantearon la necesidad de contar con contención y acompañamiento, además de crear redes para abordar las situaciones de violencia sexual. También remarcó el lugar que le asignaron a la educación y a la Educación Sexual Integral (ESI).
En ese sentido, contó que los estudiantes manifestaron estar de acuerdo con algunos contenidos de la ESI, aunque también expresaron su interés en poder decidir qué temas abordar y debatir, incluyendo cuestiones que consideran que no están presentes en la agenda actual.
«Quieren localizar la agenda, que los interpelen de otra manera», resumió.

