Día del Psicopedagogo: cómo se trabaja en CREA para acompañar a infancias y adolescencias
Julieta Soubeste es la titular del espacio que se dedica a abordar dificultades de aprendizaje. Las entrevistas y la atención interdisciplinaria. Alertó sobre el impacto del uso de pantallas en los niños: “la responsabilidad adulta para controlar a qué y qué cantidad de tiempo los niños están expuestos me parece fundamental”.
Cada 17 de septiembre se conmemora el Día del Psicopedagogo, una fecha que permite poner en valor el trabajo de quienes acompañan los procesos de aprendizaje. En ese marco, Central de Noticias entrevistó a Julieta Soubeste, psicopedagoga y titular de CREA – Infancias & Adolescencias, espacio ubicado en Pringles 2115 de Olavarría.
Soubeste explicó que “la psicopedagogía es una interdisciplina que acompaña los procesos de aprendizaje a lo largo de la vida”. En ese sentido, señaló que las intervenciones profesionales contemplan las particularidades de cada persona y pueden abordar diferentes dificultades.
Entre ellas mencionó cuestiones vinculadas con la alfabetización inicial, aspectos atencionales, disfunciones en las funciones ejecutivas y dificultades relacionadas con las nociones matemáticas. Según explicó, el abordaje parte de evaluaciones y, cuando resulta necesario, continúa con un tratamiento personalizado.
Un abordaje integral en CREA
Dentro de los diferentes ámbitos de la psicopedagogía, Julieta Soubeste se desempeña en educación y en el espacio CREA desarrolla su trabajo en el área de la psicopedagogía clínica.
CREA se especializa en el abordaje de infancias y adolescencias “desde edades tempranas, el transcurso de lo que es el nivel secundario y también años posteriores”, explicó la profesional.
El trabajo contempla no solamente las dificultades escolares, sino también aspectos emocionales y otras dimensiones que pueden incidir en los procesos de aprendizaje. “Cuando hablamos de una dificultad de aprendizaje es abordada de una manera integral” sostuvo, y señaló que pueden influir factores emocionales, contextuales, neurológicos y cognitivos.

¿Cuándo hay que consultar con una psicopedagoga? “No hace falta esperar a que aparezca el fracaso escolar. A veces, algunas señales nos invitan a mirar qué está pasando y pensar juntos cómo acompañar” indicó Julieta. Enumeró algunas de esas señales que pueden presentarse en niños y niñas:
- Le cuesta aprender contenidos esperables para su edad. Necesita muchas repeticiones, más tiempo o ayuda constante.
- Presenta dificultades persistentes en lectura, escritura o matemática. Aunque haya recibido enseñanza y oportunidades para aprender.
- Le cuesta comprender consignas. Necesita que se las repitan, expliquen de otra manera o fragmenten.
- Tiene dificultades para sostener la atención y organizarse. Le cuesta iniciar, sostener o terminar una tarea.
- Se frustra mucho frente a las propuestas escolares. Aparecen rechazo, enojo, angustia o evitación ante situaciones de aprendizaje.
- Hay una diferencia marcada entre lo que sabe y lo que logra hacer. Puede explicar oralmente algo que después no consigue resolver por escrito o en una actividad.
- Le cuesta adquirir autonomía. Necesita constantemente al adulto para tareas que podría ir realizando progresivamente por sí mismo/a.
- Se observan dificultades para planificar y seguir secuencias. Por ejemplo, organizar materiales, recordar pasos o revisar lo realizado.
- Hay un estancamiento o retroceso en aprendizajes. Deja de hacer algo que antes podía realizar o deja de avanzar pese al acompañamiento.
- Existe un desfasaje persistente respecto de lo esperado. Las dificultades se mantienen en el tiempo y afectan su participación, aprendizaje o bienestar.
“Consultar no es etiquetar. Es abrir un espacio para comprender cómo aprende cada niño/a y qué estrategias pueden ayudarlo. Cada niño aprende a su manera y a su ritmo. Es importante detectar a tiempo para acompañar de manera adecuada y con mejores resultados” aclaró la profesional.
Una de las consultas más frecuentes en CREA se relaciona con las dificultades en la lectura, “es lenta, entrecortada, con errores frecuentes o dificultades para comprender lo leído” contó la psicopedagoga. También suelen registrarse dificultades en matemática como “problemas para comprender cantidades, cálculos, operaciones, procedimientos o situaciones problemáticas”. Otro punto de consultas se da cuando los niños presentan “dificultades en la atención y las funciones ejecutivas, es decir para concentrarse, organizarse, planificar, iniciar o finalizar tareas. Además, por dificultades en la comprensión y el aprendizaje al ver que tienen problemas para comprender consignas, incorporar contenidos, recordar lo aprendido o desarrollar estrategias de estudio”. El último aspecto al que se refirió Soubeste fue a las “dificultades emocionales vinculadas al aprendizaje” y ejemplificó con “frustración, inseguridad, rechazo, ansiedad o desmotivación frente a las tareas escolares”.

En el espacio también trabajan profesionales de otras disciplinas. Entre los servicios que se brindan se encuentran la atención psicológica, fonoaudiológica y psicopedagógica; evaluaciones para el ingreso escolar; audiometrías; tratamiento fonoaudiológico; acompañamiento psicológico; y evaluación y tratamiento psicopedagógico.
Además, CREA cuenta con un servicio de articulación con la psicóloga Soledad Delle Donne para desarrollar espacios de orientación vocacional. La propuesta incluye encuentros individuales para adolescentes y una modalidad grupal denominada “Entre amigos”, destinada a dos o tres adolescentes que transitan de manera conjunta el proceso de elección vocacional.
En relación con la orientación vocacional, Soubeste explicó que se trabajan aspectos vinculados con la educación, el mundo laboral, la realidad social y económica de cada familia y joven, además del autoconocimiento. Se plantea como un proceso dinámico que puede continuar después de la elección de una carrera y abarcar instancias de reorientación a lo largo de la vida.
Cómo es la atención y qué se trabaja
Para acceder a una entrevista en CREA es necesario establecer contacto mediante WhatsApp 2284 72-8791 o a través de las redes sociales del espacio, identificado en Instagram como CREA Olavarría https://www.instagram.com/creaolavarria/ . A partir de ese contacto se coordina un turno con la profesional correspondiente o, cuando la situación lo requiere, con varias profesionales.

Julieta Soubeste indicó que se tiene en cuenta la situación particular de cada familia. La mayoría de las personas llegan recomendadas, aunque las redes sociales también funcionan como una vía de contacto.
En el caso de la psicopedagogía clínica, el proceso comienza con una entrevista con los adultos responsables, sin la presencia inicial del niño, niña o joven. Allí se busca conocer la problemática, quién realizó la derivación y cómo fue el desarrollo de la persona desde su nacimiento y durante los primeros años de vida. “Se considera que aquello que sucedió durante los primeros años puede tener un impacto en el aprendizaje” explicó la profesional.
Luego se realizan encuentros con la persona que presenta las dificultades y se lleva adelante una evaluación mediante diferentes técnicas e instrumentos. El objetivo es indagar aspectos como el perfil cognitivo, las capacidades y las dificultades. Finalmente, se realiza una devolución en la que se establecen las fortalezas y los desafíos y se determina si corresponde iniciar un tratamiento psicopedagógico o realizar una derivación a otros profesionales.
El uso de pantallas, alerta y prevención
Durante la entrevista, uno de los temas señalados por la profesional como una problemática actual fue el uso de pantallas en infancias y adolescencias.
Soubeste puso el foco en el uso desmedido y sin mediación adulta, especialmente cuando los niños y niñas acceden a contenidos que no son adecuados para su edad o permanecen durante períodos prolongados frente a los dispositivos. “Me parece que es muy importante señalarlo”, afirmó, y explicó que la exposición puede afectar la atención y, en edades tempranas, también aspectos vinculados con la motricidad y las experiencias de manipulación. Con ello remarcó especialmente el papel de las familias en el acompañamiento: “La responsabilidad adulta para controlar a qué y qué cantidad de tiempo los niños están expuestos me parece fundamental”.

La problemática también atraviesa a las escuelas, consideró la psicopedagoga. En ese ámbito, los períodos de atención pueden ser muy cortos y puede observarse una necesidad de contacto con la tecnología que también está presente fuera de la institución. Planteó que se trata de una situación que debe ser abordada de manera conjunta entre las familias, las instituciones educativas y los profesionales que acompañan a niños y adolescentes.
Entre las recomendaciones mencionó reducir el tiempo de exposición, controlar los contenidos y utilizar herramientas de control parental. También destacó la importancia de promover actividades extraescolares, como el deporte y las propuestas artísticas.
La profesional definió que “la tecnología no es ni mala ni buena, sino que es parte de nuestra vida” y que el objetivo debe ser acompañar a niños y jóvenes para que puedan utilizarla de manera responsable.
También recomendó establecer hábitos familiares sin dispositivos, particularmente durante las comidas y antes de dormir. Según explicó, el uso de pantallas durante esos momentos puede generar una barrera en la comunicación familiar y, previo al descanso, la estimulación que producen puede dificultar la conciliación del sueño.
Soubeste señaló además que resulta difícil pensar en una ausencia absoluta de las pantallas, ya que forman parte de los vínculos cotidianos de niños y adolescentes. Por eso, consideró necesario acompañar el consumo y conversar sobre los contenidos, las formas de interacción y las situaciones que pueden surgir a partir del uso de redes sociales.
Poner en valor el acompañamiento
El Día del Psicopedagogo permite visibilizar una profesión que interviene en los procesos de aprendizaje desde una perspectiva que, como explicó Julieta Soubeste, contempla las características particulares de cada persona y los distintos factores que pueden incidir en su desarrollo.
Desde espacios como CREA, el trabajo se articula además con otras disciplinas para ofrecer respuestas integrales frente a las necesidades de infancias y adolescencias, tanto en cuestiones vinculadas con la escolaridad como en aspectos emocionales, auditivos, del lenguaje y de orientación vocacional.
La fecha se presenta así como una oportunidad para reconocer la importancia de estos profesionales y de los espacios de acompañamiento que permiten detectar dificultades, fortalecer capacidades y construir estrategias para atravesar los diferentes desafíos relacionados con el aprendizaje a lo largo de la vida.








