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Economía Popular en Olavarría: bajos niveles de facturación y alta informalidad

El relevamiento municipal reúne 374 registros y muestra una actividad sostenida principalmente por mujeres, con fuerte presencia de emprendimientos individuales y orientación al mercado local.


El Municipio presentó el Registro de Economía Popular de Olavarría que reúne 374 registros relevados entre abril de 2024 y diciembre de 2025. Los datos permiten caracterizar las actividades productivas y comerciales de las personas inscriptas, aunque no representan necesariamente al universo total de trabajadores de la Economía Popular del partido.

Del total relevado, el 85,8% corresponde a unidades productivas individuales, mientras que el 14,2% está integrado por experiencias colectivas. Además, el 83,2% se define como emprendimiento productivo familiar o no familiar y el 10,4% combina esta actividad con un empleo en relación de dependencia cuyo salario es inferior al Salario Mínimo, Vital y Móvil.

En cuanto a la evolución de los emprendimientos, el 39,9% se encuentra en una etapa de crecimiento y consolidación. Le siguen un 33,6% en desarrollo inicial, un 20,6% en puesta en marcha y un 5,8% en gestión de un nuevo proyecto.

Una actividad concentrada en el mercado local

La actividad tiene una marcada orientación hacia el mercado de Olavarría: el 83,9% de la producción relevada tiene como destino el mercado local. En tanto, el 9,1% se comercializa dentro de la provincia y el 6,2% en el resto del país.

Las ferias constituyen el principal canal de comercialización, con el 39,3% de los registros. Luego aparecen el domicilio particular del emprendedor, con 24,9%, y WhatsApp, con 16,7%. También se utilizan la venta ambulante o en espacios públicos, con 8,5%; la modalidad puerta a puerta, con 5,5%; y el domicilio comercial, con 5,2%.

Los datos sobre facturación muestran bajos niveles de ingresos y dificultades para cuantificarlos. El 40,4% declara facturar $66.000 o menos por mes, mientras que el 14,2% se ubica entre $66.000 y $132.000. A su vez, el 28,2% manifestó no saber cuánto factura.

Para el 68,8% de las personas relevadas, los ingresos del emprendimiento son complementarios, mientras que para el 31,2% constituyen su ingreso principal.

Autoempleo, informalidad y dificultades para crecer

La composición por género presenta un marcado predominio femenino: el 85% de las personas registradas son mujeres, frente al 14,8% de varones y el 0,3% de personas no binarias. En relación con la edad, el 96,5% tiene entre 16 y 64 años y el 3,5% supera los 64 años.

Respecto del nivel educativo, el grupo más numeroso corresponde a quienes cuentan con secundario completo, con el 34,5%, seguido por terciario completo, con 18,7%. También se registran personas con secundario incompleto, terciario incompleto y primario completo, entre otros niveles.

Por actividad, el 39,5% se dedica al comercio popular y al trabajo en espacios públicos, con presencia de artesanos y feriantes. Los servicios personales y otros oficios representan el 26,6%, mientras que la industria manufacturera alcanza el 24,8%. Dentro de esta última actividad se destacan la producción de indumentaria y de alimentos.

El domicilio particular es el principal espacio de trabajo: el 67,6% desarrolla allí su actividad. Las ferias concentran otro 14,2%, mientras que el resto se distribuye entre locales, establecimientos, talleres, chacras, fincas y otros espacios.

La capacidad de generación de empleo también es limitada. El 94,8% de los emprendimientos relevados no contrata a otras personas, mientras que el 5,2% respondió que sí.

La informalidad constituye otro de los principales rasgos del sector. El 74,6% no está registrado en AFIP/ARCA, frente al 25,4% que sí lo está. En el caso de ARBA, el 82,4% no está registrado y el 17,6% sí.

Entre los principales obstáculos productivos, la dificultad para acceder a materias primas e insumos aparece en primer lugar, con el 30,6%. Le siguen la maquinaria inadecuada, con 24%, y la infraestructura inadecuada o insuficiente, con 15,8%.

En materia de comercialización, el principal problema señalado es la falta de regularidad de las ventas, con el 23,3%. Luego aparecen la demanda insuficiente, con 19,5%; las deficiencias en la comunicación, con 12,3%; las necesidades de capacitación específica para comercializar, con 11,2%; y la infraestructura comercial inadecuada o insuficiente, también con 11,2%.

En conjunto, el relevamiento describe un sector integrado principalmente por pequeñas unidades productivas y de autoempleo, con fuerte presencia femenina, una importante dependencia del mercado local, bajos niveles de formalización y dificultades vinculadas con los insumos, el equipamiento y la estabilidad de las ventas.