Información GeneralLA CENTRAL

La temporada de trufas ya comenzó y Chillar se prepara para una nueva edición del Festival de la Trufa Negra

Trufas La Esperanza invita a vivir la experiencia de la cosecha con visitas guiadas, gastronomía y turismo rural. Además, ya comenzaron los preparativos para el festival que se realizará el 9 de agosto.


Con el inicio de la temporada de cosecha de trufas, Trufas La Esperanza volvió a abrir las tranqueras de su plantación en Chillar para recibir visitantes interesados en conocer de cerca uno de los productos más valorados de la gastronomía mundial.

La propuesta combina turismo rural, producción agropecuaria y experiencias gastronómicas, mientras el establecimiento ya trabaja en los preparativos para la segunda edición del Festival de la Trufa Negra, prevista para el próximo 9 de agosto.

En diálogo con Central de Noticias, el productor Mariano Ferreyra explicó que el invierno representa el momento más esperado del año para quienes trabajan con este cultivo.

“Arrancamos la temporada de cosecha de trufa, que es la parte que más esperamos durante el año. Son los meses de junio, julio, agosto y un poquito de septiembre. Lo más divertido de todo el proceso es ir al campo con los perros a buscarlas”, señaló.

Las visitas se realizan los sábados e incluyen una charla introductoria sobre el cultivo de este hongo, un recorrido por la plantación para observar el trabajo de los perros entrenados para detectar las trufas y, de manera opcional, un almuerzo elaborado por un chef local con pizzas napolitanas trufadas.

“Invitamos a la gente a vivir la experiencia que hacemos nosotros durante toda la semana: cosechar la trufa, contar de qué se trata este cultivo, comer algo rico y pasar un día en familia en el campo“, resumió.

Turismo rural que sigue creciendo


Ferreyra destacó que el público que llega a la plantación es cada vez más diverso. Familias provenientes de Mar del Plata y de la Ciudad de Buenos Aires se suman a visitantes de Olavarría, Azul y Tandil que buscan una propuesta diferente vinculada con el turismo rural.

Además, reciben estudiantes de Agronomía y carreras afines interesados en conocer un cultivo poco frecuente en el país.

“Generalmente son familias que buscan hacer algo distinto, pero también vienen grupos de estudiantes porque nunca vieron una plantación de trufas y quieren conocer cómo funciona”, explicó.

Expectativa por el Festival de la Trufa Negra

Mientras avanzan las visitas de invierno, todas las miradas están puestas en la segunda edición del Festival de la Trufa Negra, que se desarrollará el 9 de agosto en Chillar y en la propia trufera.

El productor aseguró que la edición inaugural superó ampliamente las expectativas y que este año el interés es aún mayor.

“Ya hay mucha gente que no pudo venir el año pasado y ahora está preguntando qué va a haber y cómo participar. Esperamos que este año vuelva a salir tan lindo como el anterior”, afirmó.

También valoró el acompañamiento de la Delegación Municipal de Chillar y del Municipio de Azul en las tareas de difusión y organización del evento.

Derribar el mito de un producto inaccesible


Uno de los objetivos de Trufas La Esperanza es acercar la trufa a nuevos consumidores y dejar atrás la idea de que se trata de un alimento exclusivo para unos pocos.

“Queremos romper ese mito de que es un producto inalcanzable. En realidad se utilizan muy pocos gramos por plato. Con cinco gramos alcanza para una preparación y cualquiera puede probarla”, sostuvo.

Como ejemplo, comentó que durante las visitas es posible disfrutar una pizza trufada o adquirir pequeñas porciones para cocinar en casa y compartir en familia.

En ese proceso, remarcó el papel que cumplen los cocineros y restaurantes. “Los chefs son fundamentales para ir haciendo escuela y dar a conocer el producto”, aseguró.

Más presencia en el mercado argentino

Aunque gran parte de la producción continúa destinada a la exportación hacia Europa, donde la trufa argentina llega durante la contraestación, el mercado interno gana protagonismo año tras año.

“El primer año exportábamos el ciento por ciento de la producción. Hoy estamos aproximadamente en un 70 por ciento para exportación y un 30 por ciento para el mercado interno. Vamos creciendo de a poco en Buenos Aires, Mendoza y también en nuestra región”, explicó.

Un refugio para recibir visitantes durante todo el año

Entre las novedades de esta temporada se encuentra la incorporación de un nuevo refugio dentro del establecimiento, pensado para mejorar la experiencia de quienes participan de las visitas durante los meses más fríos.

Según adelantó Ferreyra, una vez finalizada la cosecha el espacio continuará activo con propuestas culturales y recreativas, como talleres de arte y visitas nocturnas.

“Queremos que este lugar siga teniendo vida durante todo el año y sumar nuevas actividades para que la gente vuelva”, indicó.

Finalmente, el productor invitó a quienes todavía no conocen la trufa a animarse a probarla. “Tiene un aroma y un sabor muy particular, pero combina muy bien con platos sencillos. Una pizza con mascarpone trufado es una excelente forma de descubrirla y suele gustarle tanto a grandes como a chicos”, concluyó.

Más allá del valor gastronómico que distingue a la trufa negra en las cocinas del mundo, la propuesta de Trufas La Esperanza invita a descubrir que, en pleno invierno, también puede florecer una experiencia distinta. Entre el silencio del campo, el olfato preciso de los perros y el aroma inconfundible que emerge bajo la tierra, Chillar vuelve a demostrar que los grandes tesoros muchas veces esperan, simplemente, a quien se anime a salir a buscarlos.