Ley de Etiquetado Frontal: “Perdemos una política alimentaria”
La nutricionista Marcela Guerrero cuestionó la intención de derogar la normativa y aseguró que está respaldada por evidencia científica. También destacó el impacto de la ley en los hábitos de consumo y en los entornos escolares.
La nutricionista Marcela Guerrero se refirió la intención del Gobierno nacional de derogar la Ley N° 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como Ley de Etiquetado Frontal, y sostuvo que su eliminación implicaría la pérdida de una herramienta importante para la salud pública.
En diálogo con el programa Levantate, que se emite por Radio Sapiens, Guerrero lamentó la posibilidad de que la normativa sea dejada sin efecto y afirmó que se trata de una política respaldada por evidencia científica.
“Son derechos que vamos perdiendo, eso es lo más lamentable”, expresó. En ese sentido, remarcó que distintos estudios muestran resultados positivos desde la implementación de la ley.
“La ley está basada en evidencia científica. Mucha gente podrá decir que los sellos no funcionan, pero hay estadísticas que están demostrando que fue una ley que sí funciona”, señaló.
La profesional destacó particularmente una encuesta reciente que reflejó cambios en los hábitos de compra de los consumidores. “El 65% de la gente prestaba mucha más atención. La ley no prohíbe, al contrario, nos invita a identificar alimentos que son más convenientes para nuestra salud y promueve decisiones de compra”, indicó.
Guerrero también recordó que la normativa excede la presencia de sellos de advertencia en los envases y abarca otros aspectos vinculados a la protección de la salud.
“La ley de etiquetado no es solamente el sellito que nos muestra el exceso de nutrientes, sino que también involucra una política integral que protege los entornos escolares y restringe la publicidad, la promoción y el patrocinio dirigido a las infancias”, sostuvo.
Si bien reconoció que la legislación puede presentar aspectos a mejorar, consideró que su existencia es preferible a la ausencia de regulaciones. “Yo creo que tiene errores la ley, seguramente, pero para mí es preferible tener algo a no tener nada”, afirmó.
Consultada sobre uno de los argumentos utilizados por quienes impulsan modificaciones a la norma, relacionado con la proliferación de sellos en los productos, Guerrero admitió que ese es uno de los puntos más discutibles de la legislación. “En cierta parte coincido. Me parece que la parte más débil de la ley es la de los sellos”, señaló.
Sin embargo, consideró que cualquier revisión debería realizarse con respaldo técnico y científico. “Sentemos a la mesa a la gente que sabe. Esta ley tiene un punto de corte sobre calorías y nutrientes críticos que quizás otros países no tienen”, expresó.
Desde su experiencia profesional, aseguró que observó cambios concretos en el comportamiento de los consumidores y en la oferta de productos disponibles en el mercado. “Yo trabajo con pacientes con sobrepeso y obesidad y lo vi en la consulta diaria”, indicó.
Además, mencionó que la implementación de la norma favoreció la reformulación de productos y permitió visibilizar ingredientes que anteriormente pasaban desapercibidos para gran parte de los consumidores. “Había muchos yogures que tenían maltodextrina, azúcares ocultos. Hubo una reformulación de las fórmulas y la gente empezó a prestar más atención”, explicó.
La nutricionista también destacó el impacto de la ley en la población joven. “Hubo encuestas donde se vio que los jóvenes adultos empezaron a elegir aquellas barritas de cereales que tenían menos sellos”, ejemplificó.
Por último, insistió en que los aspectos más relevantes de la normativa están vinculados con la protección de niños y adolescentes. “La protección de los entornos escolares es fundamental y la restricción de la publicidad, promoción y patrocinio me parece mucho más importante que el sello”, afirmó.
Guerrero vinculó además la necesidad de sostener este tipo de políticas con los indicadores de salud del país.
“Argentina se encuentra entre los países de la región con mayores cifras de sobrepeso en menores de cinco años y con obesidad en adultos superior al 25%. Me parece que ahí tenemos que apuntar con esta ley, por eso hay que defender la Ley de Etiquetado”, concluyó.

