Bodas en crecimiento: propuestas para novias y novios desde Anita Fernández
Paola Odello y Gastón Campos destacaron el aumento de casamientos en Olavarría y la diversidad de opciones disponibles. La experiencia, el asesoramiento y la adaptación a cada cliente, claves del servicio.
Elegir qué vestir en una boda no es solo una decisión estética: es, muchas veces, la forma de materializar un momento único. Entre telas, cortes y detalles, cada elección habla de una historia personal, de un estilo y de una emoción que se busca expresar en uno de los días más significativos.
En ese universo de decisiones, el acompañamiento profesional se vuelve clave. En el marco del Especial Bodas de Central de Noticias, visitamos el local de Anita Fernández en Olavarría, donde dialogamos con Paola Odello y Gastón Campos, referentes del espacio especializado en alta costura femenina y trajes masculinos.
Desde su experiencia, ambos coincidieron en un cambio en la demanda en los últimos años, con un crecimiento sostenido de celebraciones de casamientos y una mayor diversidad de perfiles de clientes.
Vestidos de novia: tendencias, tiempos y decisiones
Paola Odello remarcó su trayectoria en el rubro, con más de dos décadas de trabajo en el diseño de vestidos, y destacó que el proceso de elección está atravesado por la personalidad de cada novia.
En ese sentido, explicó que existen distintos perfiles: desde quienes planifican con anticipación hasta aquellas que se acercan pocos meses antes del evento. “Generalmente la novia arranca con tiempo, aunque algunas vienen dos meses antes”, indicó, al tiempo que subrayó que la confección a medida implica una responsabilidad que limita la cantidad de trabajos que pueden asumirse.
También señaló que hoy predominan estilos menos estructurados: “son muy pocos los vestidos que te piden pomposos”, aunque aclaró que continúa vigente ese tipo de diseño para quienes lo buscan. En cuanto a tendencias, destacó el uso de blanco y off white, junto con telas con brillo incorporado.
El local ofrece tres modalidades: vestido a medida, confección a medida con opción de alquiler posterior, y vestidos ya confeccionados para alquilar, lo que permite adaptarse a distintos presupuestos.
Respecto a los tiempos, Odello recomendó iniciar el proceso al menos seis meses antes del evento, aunque reconoció que algunos casos se definen incluso con un año de anticipación o, en el caso del alquiler, con menos tiempo.

Trajes para hombres: asesoramiento y nuevas tendencias
Por su parte, Gastón Campos puso el foco en la evolución del cliente masculino, que actualmente muestra mayor interés en su imagen y en el asesoramiento profesional.
“Hay distintos tipos de clientes”, explicó, diferenciando entre quienes resuelven rápidamente y aquellos que eligen junto a sus parejas. Además, destacó que el hombre joven suele animarse a propuestas más modernas, como colores variados y cortes oversize.
Campos remarcó la importancia de mantenerse actualizado en tendencias y de ofrecer un servicio integral. En ese sentido, mencionó que el local ha incorporado talles grandes —hasta el 78— para garantizar disponibilidad y comodidad a todos los clientes.
Asimismo, señaló que la temporada alta comienza entre agosto y septiembre, con picos de trabajo que exigen una logística precisa en el alquiler de prendas. “Hemos tenido fines de semana de alquiler de 150 ambos”, recordó.
En cuanto al servicio, destacó el valor agregado de acompañar cada detalle, incluso ofreciendo el planchado de prendas del cliente para completar el outfit, con el objetivo de brindar una experiencia completa.
En definitiva, detrás de cada vestido y cada traje hay un proceso de acompañamiento, escucha y construcción compartida. En un contexto donde las bodas vuelven a ganar protagonismo, la elección de cómo vestir ese momento se convierte también en una forma de habitarlo, de hacerlo propio y de transformarlo en recuerdo.









