UOCRA advirtió por la desocupación en la construcción: “somos uno de los gremios más afectados”
El secretario general Ignacio Giménez, describió el difícil panorama y consideró que se concretan pocas inversiones. Advirtió que los parques eólicos están próximos a terminarse y también impactará en el empleo.
La actividad de la construcción atraviesa un escenario de fuerte retracción en el país y Olavarría no es una excepción: hay creciente cantidad de trabajadores desocupados y escasas perspectivas de nuevas obras en el corto plazo. Así lo planteó el secretario general de UOCRA Olavarría, Ignacio Giménez, en una entrevista en el programa Levantate por Radio Sapiens donde señaló que la situación se profundiza a medida que finalizan los proyectos en marcha y no aparecen nuevas inversiones que permitan sostener los puestos de trabajo.
“Venimos en decadencia. Lamentablemente, cada día en nuestra actividad, como ya hace un par de años, estamos con este sistema donde realmente no se activa ninguna obra”, sostuvo el dirigente gremial. En ese sentido, explicó que los proyectos que comenzaron tiempo atrás llegan a su finalización sin que se generen nuevas oportunidades laborales.
“Las obras que han comenzado en su momento van terminando y eso hace que cada vez, lamentablemente, tengamos más compañeros desocupados en nuestra industria”, expresó Giménez, quien aseguró que la pérdida de puestos de trabajo también alcanza a otros sectores. “Vemos que otros gremios hermanos están en la misma situación, donde la pérdida de trabajo pareciera que fuera una moneda corriente”, agregó.
Giménez hico hincapié en el panorama local al subrayar que “somos uno de los gremios más afectados” por la desocupación, y ubicó en el mismo panorama a los gremios minero, de comercio y de ceramistas.
Pocas inversiones y escasa actividad privada
Señaló como problema central la falta de obra pública nacional. El panorama, según describió el titular de la UOCRA local, no se limita a ello, sino que también alcanza al sector privado. Giménez consideró que actualmente hay muy poca actividad constructiva en la ciudad y que no se advierte una intención significativa de invertir en nuevos proyectos.
“Creo que no hay un espíritu de inversión de la gente. No vemos que haya una intención de inversión privada en la ciudad, tenemos prácticamente nada, por decirlo así, muy poco”, afirmó.
Como muestra de esa situación, indicó que los trabajos que se observan habitualmente en las calles corresponden, en su mayoría, a pequeñas refacciones particulares que ocupan a pocos trabajadores. “De repente es una casa particular que se está refaccionando, donde hay dos o tres muchachos”, explicó.
La preocupación también está vinculada a la falta de señales que permitan anticipar una recuperación. “No tenemos una visión de que en un futuro cercano esto cambie, lamentablemente”, advirtió.
Uno de los sectores que permitió sostener parte del empleo de la construcción fue el vinculado con los parques eólicos en Olavarría. Sin embargo, Giménez señaló que esos proyectos también se encuentran próximos a finalizar y que su capacidad para absorber trabajadores desocupados será cada vez menor.
“Tenemos todavía compañeros que están trabajando, que son de la parte laboral civil. Después tenemos el tema de montaje, que también hay algunos compañeros”, detalló. En este último rubro, aclaró que las tareas requieren capacitación y certificaciones específicas debido al nivel de riesgo. Por ese motivo, no todos los trabajadores pueden incorporarse a esas funciones, aunque desde el gremio buscan generar oportunidades en otras tareas.
Sin embargo, las perspectivas son preocupantes. “El parque eólico en sí ya prácticamente se está terminando y creo que a fin de año ya no queda nada”, sostuvo Giménez.
“Es realmente muy preocupante”
La caída de la actividad también tiene consecuencias sobre la dinámica gremial. Si bien Giménez explicó que la cantidad de afiliados varía de acuerdo con el inicio y la finalización de las obras, reconoció que la situación impacta directamente en la organización y en los trabajadores. El dirigente remarcó que la construcción tiene una particularidad: los puestos de trabajo dependen, en gran medida, de la continuidad de los proyectos. Cuando una obra termina y no hay otra que comience, los trabajadores quedan a la espera de nuevas oportunidades.
En ese contexto, ubicó a la UOCRA entre los gremios más afectados por la crisis laboral. “No somos la excepción, es más, creo que somos uno de los gremios más afectados conjuntamente con los compañeros de minería” afirmó.
También mencionó las dificultades que atraviesan otros sectores de la economía local y recordó los despidos registrados en Cerro Negro, en el marco de un conflicto que involucró a trabajadores de esa empresa. Asimismo, planteó al sector comercial como otro de los rubros especialmente afectados por la desocupación. “Es realmente muy preocupante”, resumió.
Sin anuncios concretos de reactivación
Consultado sobre las gestiones ante el Municipio, Giménez confirmó que mantienen diálogo con el intendente Maximiliano Wesner, aunque señaló que buena parte de las obras cuya paralización afecta al sector dependen del Gobierno nacional. Mencionó la ampliación de la Facultad de Ciencias de la Salud de Unicen y el acceso a Sierras Bayas por ruta 226 que fueron paralizadas por el Gobierno Nacional desde el inicio de la gestión de Javier Milei. También hizo referencia a los trabajos viales anunciados, sobre los que advirtió que todavía no se observa una incorporación significativa de trabajadores.
Por el momento, aseguró que no cuentan con información concreta sobre la reactivación de nuevas obras. “Hasta ahora no tenemos ningún tipo de notificación ni tampoco información concreta. Son todas especulaciones”, explicó. El titular de la UOCRA señaló que el gremio procura verificar cada anuncio antes de transmitirlo a los trabajadores, para evitar generar expectativas que después no se cumplan. “Los compañeros, a través de estar sin trabajo, tienen una desesperación terrible y no queremos crear falsas expectativas en los muchachos” manifestó.
La falta de certezas, indicó, agrava la preocupación de quienes esperan una oportunidad laboral en un contexto en el que las alternativas son cada vez más escasas.
Finalmente, Giménez dimensionó el alcance que tiene la paralización de la construcción sobre el conjunto de la economía. Según explicó, la actividad involucra a numerosos rubros, desde la producción de materiales hasta las tareas de terminación. “Sabemos que en la construcción se mueven 122 gremios. Desde la producción del cemento hasta poner un picaporte en una puerta” ejemplificó para concluir en que “cuando está parada la construcción, lamentablemente, prácticamente se para todo”.

