El empleo privado registrado cayó en junio y acumula 13 meses consecutivos de retroceso
La industria y el comercio concentran las principales pérdidas del último año. En paralelo, creció la cantidad de trabajadores monotributistas.
Los puestos de trabajo registrados en el sector privado disminuyeron en junio en 15.583 casos y acumularon una pérdida interanual de 111.688 empleos, según los últimos datos publicados por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), dependiente de la Secretaría de Trabajo.
Con este resultado, el empleo privado registrado acumuló 13 meses consecutivos de caída y alcanzó niveles similares a los de fines de 2014. “Son casi doce años de estancamiento del empleo formal como tendencia general”, señaló el investigador Luis Campos, del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA).
Por sectores, la actual fase de retroceso está explicada principalmente por la industria y el comercio, que acumulan 20 y 13 meses consecutivos de caída, respectivamente. En el último año, la industria perdió más de 50.000 puestos de trabajo, mientras que el comercio registró una reducción de casi 40.000.
En la construcción, la mayor caída se produjo entre fines de 2023 y principios de 2024. Desde entonces, el nivel de empleo en el sector permanece estancado.
El empleo público también registró una disminución. En junio se redujo en 5.127 puestos respecto de mayo, equivalente a una baja del 0,2%, mientras que en la comparación interanual la caída alcanzó los 30.059 puestos, un 0,9%.
La evolución del empleo tuvo además impacto sobre los salarios. El salario promedio registrado por el SIPA en junio quedó prácticamente en línea con la inflación y se ubicó 0,8% por debajo del nivel de noviembre de 2023. A su vez, el 50% de los trabajadores registrados del sector privado percibió un salario de bolsillo inferior a $1.385.000.
Los datos se conocen nueve meses después de la entrada en vigencia de la reforma laboral, denominada por el Gobierno como “modernización laboral”, que incluyó el Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral (RIFL), orientado a reducir transitoriamente los costos de contratación mediante una baja de las contribuciones patronales.
En paralelo con la caída del empleo asalariado registrado, los registros oficiales muestran un incremento en la cantidad de monotributistas. En junio había 2.206.800 personas inscriptas en esa categoría, 4.400 más que el mes anterior, equivalente a un aumento del 0,2%, y 42.000 más que en junio de 2025, un 1,9%.
El monotributo social también tuvo un incremento durante el último año: pasó de 226.500 a 227.300 personas, un aumento del 0,3%. Por su parte, la cantidad de trabajadores de casas particulares creció en unas 3.500 personas y alcanzó las 442.900, con una suba interanual del 0,8%.

