Información GeneralPortada

Joyería Llera: una historia de cambio, aprendizaje y confianza en Olavarría

El comercio, con más de 50 años de trayectoria, es gestionado desde 2010 por Silvio Lagrave y su esposa. Destacan el valor simbólico de las joyas y el momento clave de elegir alianzas.


En el marco de un especial por el Día del Matrimonio, que se celebra el próximo 26 de abril en Argentina, Central de Noticias visitó Joyería Llera, ubicada en su nuevo local de Necochea 2715, en la ciudad de Olavarría. Allí, Silvio Lagrave, uno de sus propietarios, repasó la historia del comercio, su llegada al rubro y el valor simbólico que atraviesa cada pieza.

El negocio, con más de cinco décadas de trayectoria en la ciudad, fue adquirido en 2010 por Lagrave y su esposa, quienes anteriormente residían en Sao Paulo. Sin experiencia previa en el sector —él proveniente del ámbito informático y ella de la psicología—, la decisión respondió a un cambio de vida. “Ella es brasilera, yo soy argentino, soy de Olavarría y vivíamos en Sao Paulo. Por una cuestión de ganas de vivir diferente, tomamos la decisión de venirnos”, recordó. Y sintetizó: “Fue una decisión de vida”.

Tras la compra, el comercio continuó su funcionamiento con los mismos proveedores, lo que permitió sostener la dinámica del negocio mientras ambos incorporaban conocimientos sobre el oficio. “El día a día del negocio lo fuimos aprendiendo”, explicó. En ese proceso, destacó el acompañamiento inicial: “El señor Llera nos vendió la joyería y nos presentó a todos los proveedores, entonces continuó un poco la dinámica”.

En ese sentido, Lagrave subrayó que la joyería es un rubro atravesado por la confianza. “Cuando vas a comprar oro, vos te vas con que te venden oro y es oro. Para probarlo hay todo un proceso que uno no hace en el momento”, señaló. Y agregó: “Al comprar siempre hace 40 años en la misma casa uno ya trae esa confianza. Cuando la gente compra acá, tiene confianza”.

Desde su adquisición, el local atravesó distintos traslados dentro de la ciudad: inicialmente ubicado sobre calle Dorrego, luego en Rivadavia y actualmente en Necochea 2715. “Nos volvimos a mudar y ya creo que definitivamente, porque encontramos el local que nos satisface”, afirmó.

En cuanto al vínculo con el público, remarcaron que cada compra responde a un momento significativo. “Todo regalo de acá tiene un objetivo o un momento”, explicó Lagrave, y enumeró ocasiones como nacimientos, cumpleaños, celebraciones de 15 años, aniversarios o jubilaciones. “Esa es la frase que escuchamos mucho: algo que quede”, agregó.

En esa línea, hizo especial hincapié en el valor emocional de las piezas: “Aunque sea un anillito que no tenga valor económico, la gente lo toma como algo muy importante. Tiene un valor sentimental”.

Dentro de estos momentos, el matrimonio ocupa un lugar destacado. Lagrave explicó el origen del tradicional “pedido de mano”: “Antiguamente hasta se iba a pedir la mano al padre de la novia. El novio compraba un cintillo, que es un anillo con una piedra, que después iba junto a la alianza”.

Según detalló, luego venía el compromiso con alianzas de plata —que algunas personas utilizaban en la mano derecha— y finalmente el matrimonio con alianzas de oro. “Se dice que van en la mano izquierda porque es la mano que se conecta con el corazón, y el oro es un metal indestructible”, explicó.

En la actualidad, el proceso de elección de alianzas continúa siendo un momento central. “Es un momento muy importante”, afirmó, y describió que muchas veces la mujer asiste acompañada por familiares o amigas. Desde la joyería, indicó que brindan asesoramiento personalizado: “Hay opciones clásicas y también más modernas, siempre las aconsejamos y ayudamos a elegir la mejor opción”.