Tras la polémica por la fórmula de medición, la inflación volvió a subir y dio como resultado 2,9%
El dato del Índice de Precios al Consumidor de enero fue 0,1% superior al de diciembre. La inflación sigue sin bajar.
Luego de la polémica por la postergación indefinida de la actualización de la fórmula para medirla, que derivó en el portazo de Marco Lavagna, la inflación de enero dio un 2,9%, una décima por encima del 2,8% de diciembre con una variación interanual del 32,4%.
El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) esperaba un 2,4% para enero. Sin embargo, el dato fue superior al IPC porteño, que había reflejado para el mismo mes un 3,1% —apuntalado por subas superiores al 15% en estacionales, y pese a que la medida núcleo había mostrado una desaceleración de seis décimas.
La polémica se había dado luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, impidiera la aplicación del Índice de Precios al Consumidor ajustado con la encuesta de consumo actualizada a 2018 para mejorar la percepción de los hábitos de la población, ya que la actual data de 2004 y computa gastos que no se tienen, como el alquiler de VHS o la compra de diarios papel.
En tanto, empujados por las verduras y la carne, los alimentos subieron 4,7% en enero, según el Indec. La división que más presionó fue “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, con un incremento del 4,7%, seguida por “Restoranes y hoteles”, que subieron 4,1%.
Dentro de los alimentos se destacaron las subas en verduras, tubérculos y legumbres, con aumentos muy por encima del promedio, además de carnes y productos frescos, que impactan de forma directa en el costo de vida cotidiano.
En contraste, a nivel general las menores variaciones se observaron en “Educación” (0,6%) y en “Prendas de vestir y calzado”, que incluso mostraron una baja del -0,5%. Sin embargo, estos alivios puntuales no alcanzaron a compensar la presión que ejercieron los alimentos, la gastronomía y algunos servicios básicos sobre el índice general.
Por categorías, los precios Estacionales lideraron los incrementos con un 5,7%, impulsados principalmente por frutas y verduras. El IPC núcleo, que refleja la tendencia de fondo, avanzó 2,6%, mientras que los Regulados subieron 2,4%. Este comportamiento muestra que la inflación no es solo un fenómeno puntual, sino que mantiene un piso elevado incluso cuando se excluyen factores excepcionales.
En el análisis por regiones, el comportamiento fue relativamente parejo, aunque con picos en el Noreste (3,8%), mientras que el Gran Buenos Aires, la Pampeana y la Patagonia rondó el 2,9%.
Por último, se mantuvo la brecha entre bienes y servicios. Los bienes aumentaron 2,8%, mientras que los servicios lo hicieron en 3,1%, empujados por alquileres, comunicaciones y gastos vinculados con el consumo fuera del hogar. En términos interanuales, los servicios ya acumulan subas superiores al 40% en varias regiones, consolidando una presión estructural sobre los hogares.
Fuente: DIB

