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Despedidos de Galasur denuncian que no cobraron indemnizaciones ni salarios adeudados

Son 11 los trabajadores afectados. Reclaman una respuesta de la empresa por los pagos y por el corte de la obra social. “La empresa está actuando de forma completamente inhumana” dijo Lucas Cunto.


Los trabajadores despedidos de Galasur continúan sin cobrar sus indemnizaciones ni los salarios adeudados, mientras avanzan con acciones para obtener una respuesta de la empresa. Así lo señaló Lucas Cunto, exempleado de la firma, quien aseguró que, desde que recibieron los telegramas de despido el 3 de septiembre, no percibieron ningún pago.

En una entrevista con Central de Noticias, Cunto indicó que trabajaba como mecánico de equipos móviles y estaba próximo a cumplir cinco años de antigüedad en la cantera de Sierra Chica. Según relató, la firma mantiene su postura de abonar el 50% de las indemnizaciones, en el marco de la aplicación del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, propuesta que rechazó junto con otros compañeros.

“Estoy a la espera de una respuesta de la empresa. Me llegó el telegrama como al resto de mis compañeros el 3 de septiembre. Desde ese día, hasta la conciliación y hasta el día de hoy no hemos cobrado nada” expresó. Además, indicó que, junto con su abogado, continúa realizando gestiones legales, aunque hasta el momento no obtuvo respuestas a las cartas documento enviadas.

Reclamo ante el Ministerio de Trabajo

En relación con las gestiones realizadas ante el Ministerio de Trabajo, Cunto explicó que un grupo de trabajadores se presentó para solicitar respuestas, acompañado por integrantes del Centro de Empleados de Comercio (CECO) y de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA).

Según su testimonio, fueron recibidos el viernes por el titular de la delegación local del Ministerio, Lucas Miriuca, quien les informó sobre la situación de las negociaciones con la empresa. El delegado detalló lo acordado en la última audiencia en La Plata: cuatro trabajadores habían sido reincorporados y otros cuatro recibirían el 100% de la indemnización, mientras que el resto -11 trabajadores- quedó fuera de esas negociaciones.

Cunto sostuvo que la exclusión habría sido justificada por supuestas acciones judiciales iniciadas contra la firma, algo que negó. “Al día de la fecha no hay ninguna demanda iniciada contra Galasur ni nada por el estilo” afirmó. Según explicó, la medida adoptada por los trabajadores fue rechazar la aplicación del artículo 247, por considerar que implicaba aceptar el pago de la mitad de la indemnización.

El entrevistado agregó que, durante el encuentro, se les habría recomendado a los trabajadores de Empleados de Comercio que todavía no cuentan con representación legal individual que busquen asesoramiento e inicien las acciones correspondientes, entre ellas, solicitar el embargo de las cuentas de la empresa.

En total, son 11 los trabajadores que continúan en esta situación: nueve pertenecientes a AOMA y dos al CECO. Cunto señaló que, salvo un caso particular en el que uno de sus compañeros recibió una carta documento, el resto no obtuvo respuestas de la empresa.

También reclaman salarios adeudados

El conflicto incluye, además, una deuda salarial correspondiente al período posterior a los despidos. Cunto relató que, tras las desvinculaciones, el sindicato consiguió la conciliación obligatoria, que retrotrajo la situación 15 días.

Durante ese período, los trabajadores se presentaron en las instalaciones de la empresa, aunque no pudieron retomar sus puestos habituales y debieron permanecer “en un contenedor”. Posteriormente, según contó, recibieron otra comunicación de la firma en la que se los eximía de presentarse en el lugar de trabajo y se informaba que se respetaría la conciliación.

Sin embargo, aseguró que tampoco cobraron los salarios correspondientes a esa quincena que, entienden, debe ser abonada por la firma minera de Sierra Chica.

Denuncian la interrupción de la obra social

A la falta de ingresos se sumó, según Cunto, la interrupción de la cobertura de la obra social por falta de pago de la empresa. El exempleado manifestó que se enteraron de esa situación la semana pasada. “Estamos con la obra social cortada encima de que estamos sin trabajo y sin indemnización”, expresó.

En su testimonio, también cuestionó la falta de explicaciones por parte de la firma. Sostuvo que, antes de los despidos, la actividad continuaba con camiones y trenes que salían semanalmente. Según su interpretación, las dificultades estaban relacionadas con la falta de inversión en repuestos y otros insumos, más que con la ausencia de trabajo.

Cunto también puso en duda la aplicación del artículo 247 como fundamento de los despidos y señaló que entre los trabajadores desvinculados había personas con hasta 20 años de antigüedad. Además, afirmó que varios de los afectados tenían causas vinculadas con riesgos del trabajo (ART) y consideró que ese antecedente pudo haber influido en la selección de quienes fueron despedidos.

El exempleado describió el impacto del conflicto en las familias y mencionó, entre otros casos, el suyo propio: su pareja se encuentra en la última semana de embarazo con lo que el corte de la obra social los afecta especialmente. También hizo referencia a las situaciones de otros de sus compañeros para considerar que la empresa “no tiene empatía con la gente para explicar que es lo que pasó”.

Frente a la falta de respuestas, los trabajadores analizan actualmente medidas para visibilizar el caso y exponer su situación públicamente. Lucas Cunto manifestó su preocupación por los tiempos que podrían demandar las acciones judiciales y reclamó que los responsables de la empresa respondan de forma efectiva. “La empresa está actuando de forma completamente inhumana y no están pagando ningún tipo de consecuencias. Los dueños siguen en su casa como si nada y nosotros viendo qué hacemos con nuestras vidas. Quiero creer que en este país todavía queda algo de justicia y que esta gente no va no va a salir impune” expresó.

“Me gustaría que mañana nos manden una carta a todos diciendo que quieren arreglar y dejar esto atrás, pero la verdad es que no tiene pinta de terminar bien”, concluyó.