El proyecto para regular el uso de celulares en las secundarias bonaerenses volverá a Diputados
La iniciativa del diputado Martín Rozas contempla el uso de dispositivos con fines pedagógicos y bajo supervisión docente. El tratamiento podría concretarse el 20 de octubre o durante noviembre.
El proyecto que busca regular el uso de teléfonos celulares y otras pantallas en las escuelas secundarias de la provincia de Buenos Aires deberá volver a la Cámara de Diputados para completar su tratamiento legislativo, luego de obtener la aprobación por unanimidad del Senado bonaerense.
La iniciativa fue impulsada por el diputado provincial Martín Rozas, de Unión y Libertad, y propone incorporar la regulación del uso de dispositivos tecnológicos en el nivel secundario a la Ley 15.534, que ya contempla la prohibición de su utilización en las escuelas primarias de la provincia.
En una entrevista con el programa Levantate, de Radio Sapiens FM, el legislador aclaró que su propuesta no plantea una prohibición para las escuelas secundarias, sino una regulación que permita utilizar los dispositivos cuando formen parte de actividades pedagógicas planificadas por los docentes.

«No estoy privando, estoy regulando», sostuvo Rozas al explicar el alcance de la iniciativa. Según detalló, los estudiantes podrán llevar sus teléfonos a la escuela, pero su utilización durante la jornada estará supeditada a la autorización docente y a una planificación acordada con el equipo directivo.
El diputado señaló que la tecnología constituye una herramienta útil para el proceso de enseñanza y aprendizaje, ya que permite acceder a información, estudiar y realizar trabajos escolares. Sin embargo, advirtió sobre los efectos negativos de la sobreexposición a las pantallas, tanto en el plano físico como en el cognitivo.
En ese sentido, mencionó problemáticas vinculadas con la ludopatía infantil, el bullying, el ciberbullying y la difusión de imágenes sin consentimiento, incluso aquellas generadas mediante inteligencia artificial. Para el legislador, la regulación busca contribuir a la construcción de un entorno escolar seguro para niños, niñas y adolescentes.
Rozas también reconoció que la medida, por sí sola, no alcanza para modificar los hábitos de uso de los dispositivos tecnológicos. Consideró necesario acompañar la iniciativa desde el ámbito familiar, aunque remarcó que la intervención legislativa puede establecer pautas de utilización dentro de las instituciones educativas.
El recorrido legislativo
El legislador explicó que su proyecto obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados en diciembre del año pasado. Posteriormente, el Senado incorporó la propuesta mediante una modificación de la Ley 15.534, que originalmente estaba vinculada con el uso de dispositivos en las escuelas primarias.
De esta manera, la regulación para el nivel secundario quedó incorporada a la misma norma, por lo que la modificación aprobada por el Senado deberá regresar a Diputados para su tratamiento definitivo.
Según indicó Rozas durante la entrevista, su intención era que el proyecto se tratara el 20 de octubre, fecha prevista para la próxima sesión de la Cámara baja. No obstante, aclaró que, si no fuera posible avanzar en esa instancia por cuestiones técnicas, el debate podría trasladarse a una sesión de noviembre.
El diputado manifestó que, de acuerdo con las conversaciones que mantenía con otros legisladores, existía consenso entre distintos bloques políticos respecto del espíritu de la iniciativa. Sin embargo, al momento de la entrevista, la modificación todavía no había completado su trámite legislativo.
La implementación en las escuelas
Respecto de la puesta en marcha, Rozas señaló que, una vez aprobada la modificación por el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo dispondría de un plazo de implementación que, según recordó, sería de 180 días.
La Dirección General de Cultura y Educación de la provincia deberá establecer los criterios correspondientes para su aplicación.
El legislador agregó que varias escuelas secundarias ya utilizan mecanismos para guardar los teléfonos durante la jornada escolar. Como ejemplo, mencionó la instalación de gavetas o estuches en las aulas, donde los estudiantes depositan sus dispositivos al ingresar y los retiran al finalizar las actividades, con la posibilidad de utilizarlos cuando una tarea pedagógica lo requiera y exista autorización.
De acuerdo con lo expresado por Rozas, la propuesta apunta a que cada institución pueda organizar el uso de estos recursos en función de su realidad y de su proyecto educativo, con planificación docente y acompañamiento del equipo directivo.

