Semana de la Fotografía: “Siempre me gustó retratar momentos”
Luciana Coronel es fotógrafa deportiva y la encargada de plasmar las fotografías del Club Embajadores. Los desafíos actuales, las dificultades dentro de la cancha y el deseo de registrar cada momento.
En la Semana de la Fotografía, desde Central de Noticias dialogamos con la fotógrafa Luciana Coronel, quien se dedica a la fotografía deportiva y trabaja en el Club Embajadores.
Luciana Coronel encontró en la fotografía deportiva una manera de acompañar a su hijo y, al mismo tiempo, construir un espacio propio. Hace aproximadamente siete años comenzó a sacar fotos durante los partidos en los que él jugaba y, poco a poco, se involucró con otras categorías del Club Embajadores.
“Primeramente empecé sacando fotos a mi hijo porque estaba dentro de la cancha y después me empecé a involucrar en otras categorías”, contó. Con el tiempo, el club le propuso cubrir Primera y Reserva, lo que la llevó a acompañar también a otras divisiones.

Para organizar su trabajo, suele anticiparse a los horarios y cronogramas de los partidos. Actualmente dedica buena parte de su tiempo a las categorías más grandes, entre ellas aquella en la que juega su hijo, que atraviesa su último año en inferiores.
Los domingos, su agenda está especialmente vinculada a Sub 21 y Primera. No importa si Embajadores juega en Olavarría o debe trasladarse a otra localidad: Coronel procura estar presente con su cámara.
“A mí me gusta compartir la cancha con ellos”, explicó. Para ella, la fotografía comenzó como un hobby y se convirtió en “mi cable a tierra, mi desconexión y un momento de recreación”.
La actividad también le permite correrse por un momento de su trabajo como docente y vivir el fútbol desde otro lugar. “Me gusta porque compartís con ellos todo el proceso, la adrenalina del partido, los triunfos, las derrotas, las emociones”, señaló.

Su objetivo está puesto en registrar esos momentos que muchas veces ocurren en cuestión de segundos: una jugada, un gol, un festejo, una dedicatoria o una emoción particular.
“Me gusta estar en esos detalles y tratar de cubrir eso para poder retratar un poco todos los momentos especiales que hay en cada partido”, sostuvo.
El desafío de estar atenta a cada instante
Para Coronel, uno de los principales desafíos es conseguir que la cámara registre aquello que sucede en el momento preciso. La atención debe mantenerse durante todo el partido para anticipar las jugadas y encontrar esos pequeños instantes que después pueden transformarse en recuerdos.
“Los desafíos son tratar de cumplir con todo, de retratar cada momento, de estar ahí en los detalles”, explicó.
Los goles tienen un significado especial, sobre todo cuando un jugador los dedica a alguien. En esos casos, la fotografía trasciende el partido y adquiere otro valor para quienes aparecen en ella.
“Hoy es una foto y el día de mañana es un recuerdo importante de un sueño capaz, de un momento especial”, expresó. Según contó, en algunas ocasiones las propias familias se acercan para agradecerle por haber conservado ese instante.

Los partidos definitorios tienen, además, una intensidad particular. “Si es una gran final, hay otra adrenalina, otra pasión y eso es más distinto, se vive de otra manera, es como una fiesta”, describió.
La fotografía también tiene sus dificultades
Estar al costado de una cancha implica convivir con condiciones que pueden complicar el trabajo. La lluvia es una de ellas, principalmente por la necesidad de proteger el equipo.
“Si hay lluvia no se puede registrar mucho por el momento, por el hecho de cuidar el equipo”, explicó. En algunas ocasiones puede resguardarse en el banco de suplentes, aunque la llovizna también puede dificultar la tarea. El frío es otro factor. “Nos cuesta sacar las manos, nos cuesta gatillar”, contó.
El sol, dependiendo del horario, también puede afectar el resultado de las imágenes. Durante la noche, en tanto, la iluminación de algunos escenarios representa una dificultad adicional.

A esto se suma la propia dinámica del juego. Estar cerca de la acción implica convivir con pelotazos, movimientos repentinos y posibles golpes de los jugadores.
“Tenés adrenalina todo el tiempo, te podés comer un pelotazo vos o el equipo o un golpe de un jugador”, relató. Por eso, además de buscar la imagen, debe estar pendiente de su propia seguridad y de la del equipo fotográfico.

Fotografías que se convierten en recuerdos
Más allá de la técnica y las dificultades, Coronel encuentra en la fotografía el sentido de guardar momentos.
“Siempre me gustó retratar momentos, guardar, atesorar, eso que deja la fotografía, que es algo mágico, porque hoy es una foto, pero el día de mañana se convierte en un recuerdo, en algo significativo”, afirmó.
Una vez terminado el partido comienza otra parte de su trabajo. Primero comparte el material con la página del club y luego responde a pedidos de colegas que necesitan imágenes para otras páginas.

Después, con más tranquilidad, descarga todas las fotografías y arma un Drive que comparte a través de sus historias de Instagram. De esa manera, cada jugador puede buscar y descargar las imágenes que quiere conservar.
Así, detrás de cada partido de Embajadores hay también una mirada que busca dejar registro de lo que sucede dentro de la cancha. Para Luciana Coronel, fotografiar no es solamente capturar una jugada: es conservar un instante que, con el paso del tiempo, puede convertirse en parte de la memoria de un jugador, una familia y un club.


