Azul: una familia cedió un departamento a la UNICEN para residencia estudiantil
El inmueble fue incorporado al Programa de Becas de Residencias de la Universidad. Ya está habitado por dos estudiantes que cursan sus carreras en la ciudad.
Una familia de Azul puso a disposición de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) un departamento de su propiedad para que sea utilizado como residencia universitaria para estudiantes que deben trasladarse a la ciudad para cursar sus carreras.
La iniciativa surgió a partir de un encuentro entre la familia y la decana de la Facultad de Agronomía, Liliana Monterroso. Durante esas conversaciones se planteó la necesidad de acompañar a estudiantes que eligen la Universidad Pública y deben trasladarse desde sus lugares de origen para continuar sus estudios.
A partir de esa propuesta, la UNICEN incorporó el inmueble al Programa de Becas de Residencias, destinado a brindar alojamiento a estudiantes que no residen en las localidades donde se encuentran las sedes en las que cursan sus carreras de grado. El acceso se realiza mediante un proceso de inscripción y selección a cargo del equipo técnico de la Universidad.

La cesión se formalizó el 17 de julio, con la firma de un contrato de comodato en la sede del Rectorado. Mediante ese acuerdo, la familia cedió el inmueble a la UNICEN para su utilización como residencia universitaria.
Del encuentro participaron integrantes de la familia; el rector de la UNICEN, Dr. Marcelo Aba; la decana de la Facultad de Agronomía, Liliana Monterroso; el secretario de Bienestar Universitario, Lic. Lisandro Ramos; y el equipo responsable de las Residencias Universitarias. Actualmente, la residencia ya es habitada por dos estudiantes que encontraron allí un lugar para vivir mientras cursan sus estudios.
La iniciativa se presenta como una acción de acompañamiento a las trayectorias universitarias en un contexto en el que el acceso a una vivienda puede representar una dificultad para quienes deben trasladarse para estudiar.
La incorporación del inmueble al programa también refleja el vínculo entre la Universidad y la comunidad de Azul, a partir de la puesta a disposición de un bien particular para contribuir con una política de alojamiento destinada a estudiantes universitarios.

