Chillar se prepara para la segunda edición del Festival de la Trufa Negra
La propuesta se realizará este domingo 9 de agosto con actividades en distintos espacios de la localidad. Habrá visitas a la trufera, gastronomía, espectáculos, charlas y propuestas para toda la familia.
La localidad de Chillar será sede el próximo domingo 9 de agosto de la segunda edición del Festival de la Trufa Negra, una iniciativa que busca poner en valor este producto, promover su potencial gastronómico, productivo y cultural y fortalecer la economía local mediante el turismo.
La propuesta incluirá actividades educativas, recreativas, gastronómicas y artísticas, en el marco del cierre de la temporada de cosecha de trufas negras.
Cronograma de actividades
El festival comenzará a las 11 en el establecimiento La Esperanza, con una visita guiada a la trufera. La actividad permitirá recorrer el predio para conocer el proceso de producción y cosecha de trufas negras. Los cupos son limitados y las reservas se realizan al teléfono 11-51450906.
A las 12:30, en el Salón Ateneo, se desarrollará una peña trufera con una masterclass de cocina a cargo de los chefs Ariel Gallicchio y Luis Maldonado. También habrá una charla sobre truficultura y un menú integrado por risotto trufado y espuma de trufas como postre, además de espectáculos artísticos.
Desde las 13, en la Plaza San Martín, funcionará un patio gastronómico trufero con food trucks, stands de instituciones, paseo de emprendedores y artesanos y un parque de juegos.

En ese mismo espacio, el cronograma continuará con música en vivo a las 14. A las 15 se realizará el acto central, que incluirá la bendición de las trufas cosechadas, la entrega de reconocimientos a productores truferos y una demostración de perros cosechadores de trufas.
A las 15:30 se presentará el folclorista Joaquín Bordón; a las 16 se desarrollará el juego familiar “La búsqueda del diamante negro”; y a las 16:30 cerrará la jornada la banda de cumbia romántica Ay Amor.
Una cosecha que crece junto al festival
En diálogo con Central de Noticias, el productor Mariano Ferreyra señaló que el invierno representa el momento más importante del año para la actividad trufera.
“Arrancamos la temporada de cosecha de trufa, que es la parte que más esperamos durante el año. Son los meses de junio, julio, agosto y un poquito de septiembre. Lo más divertido de todo el proceso es ir al campo con los perros a buscarlas”, expresó.

Sobre el festival, destacó que la primera edición superó las expectativas y aseguró que este año existe un interés aún mayor por participar.
“Ya hay mucha gente que no pudo venir el año pasado y ahora está preguntando qué va a haber y cómo participar. Esperamos que este año vuelva a salir tan lindo como el anterior”, afirmó.
Asimismo, valoró el acompañamiento de la Delegación Municipal de Chillar y del Municipio de Azul en la organización y difusión de la propuesta.
Acercar la trufa a nuevos consumidores
Ferreyra explicó que uno de los objetivos de Trufas La Esperanza es derribar la idea de que la trufa es un producto exclusivo o inaccesible.
“Queremos romper ese mito de que es un producto inalcanzable. En realidad, se utilizan muy pocos gramos por plato. Con cinco gramos alcanza para una preparación y cualquiera puede probarla”, sostuvo.
Si bien gran parte de la producción continúa destinada a la exportación hacia Europa, el productor indicó que el mercado interno viene creciendo de manera sostenida.

“El primer año exportábamos el ciento por ciento de la producción. Hoy estamos aproximadamente en un 70 por ciento para exportación y un 30 por ciento para el mercado interno. Vamos creciendo de a poco en Buenos Aires, Mendoza y también en nuestra región”, explicó.
Un espacio para recibir visitantes durante todo el año
Entre las novedades de esta temporada se encuentra la incorporación de un refugio dentro del establecimiento La Esperanza, pensado para mejorar la experiencia de quienes realizan las visitas durante el invierno.

Según adelantó Ferreyra, una vez concluida la cosecha el predio continuará ofreciendo actividades culturales y recreativas, entre ellas talleres de arte y visitas nocturnas. “Queremos que este lugar siga teniendo vida durante todo el año y sumar nuevas actividades para que la gente vuelva”, indicó.
Finalmente, invitó a quienes aún no conocen la trufa a animarse a probarla. “Tiene un aroma y un sabor muy particular, pero combina muy bien con platos sencillos. Una pizza con mascarpone trufado es una excelente forma de descubrirla y suele gustarle tanto a grandes como a chicos”, concluyó.

