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La UNICEN homenajeó a Jorge Miguel Toledo con una placa en el Comedor Universitario de Olavarría

El reconocimiento reunió a autoridades, estudiantes, organizaciones de derechos humanos y familiares. Durante el acto se reivindicó la memoria del ex estudiante detenido y asesinado durante la última dictadura cívico-militar.


La Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) realizó este lunes un homenaje a Jorge Miguel “El Negro” Toledo, ex estudiante de la institución detenido durante la última dictadura cívico-militar, con el descubrimiento de una placa en el Comedor del Campus Universitario de Olavarría.

La ceremonia contó con la participación de autoridades universitarias, estudiantes, docentes, organizaciones de derechos humanos, representantes institucionales y familiares, en una actividad centrada en la memoria, la verdad y la justicia.

Del acto participaron el rector Marcelo Aba; la vicerrectora Alicia Spinello; integrantes del Área de Derechos Humanos de la UNICEN; el decano y el vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales, Gustavo Flensborg y Nicolás Casado; autoridades de las facultades de Ciencias de la Salud, Ingeniería y Exactas; directivos de la Escuela Nacional Adolfo Pérez Esquivel y del Jardín Maternal Upa La Lá; representantes de centros de estudiantes; la Federación Universitaria del Centro de la Provincia de Buenos Aires (FUCPBA); referentes gremiales, docentes, trabajadores universitarios, estudiantes secundarios y universitarios, además de concejales.

Uno de los momentos centrales de la jornada fue el testimonio de Ángela Ondícola, compañera de Jorge Toledo, quien reconstruyó la historia de vida del joven contador público y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), detenido en 1978 y asesinado durante la última dictadura.

“Realmente para mí no es un día fácil. Hoy, a 44 años de él, estoy sorprendida de ver muchísima gente joven y muy agradecida”, expresó al comenzar su intervención. Durante su relato recordó la trayectoria académica de Toledo, desde su infancia en General Alvear hasta su graduación como contador público en la UNICEN, obtenida a los 23 años, pocas semanas antes del golpe de Estado de 1976.

También repasó el secuestro ocurrido el 6 de febrero de 1978, cuando fue retirado de su lugar de trabajo mediante un engaño, y describió las dificultades para visitarlo durante su detención en distintas cárceles, las condiciones de aislamiento y el impacto que produjo la noticia de su muerte mientras permanecía detenido en la cárcel de Caseros.

Ondícola destacó además que Toledo tuvo oportunidades para abandonar la ciudad y evitar la persecución, pero decidió permanecer junto a su familia. Sobre el final de su intervención agradeció el reconocimiento impulsado por la comunidad universitaria y afirmó: “Yo estoy viva, soy un testigo viviente”.

Previamente hicieron uso de la palabra el referente de la Comisión por la Memoria de Olavarría, Carmelo Vinci; la presidenta del Centro de Estudiantes de ENAPE, Kiara Pellegrini; el vicepresidente de la FUCPBA, Agustín Dal Poggetto; y el representante del Municipio de Olavarría, Leandro Lora, quienes coincidieron en la importancia de preservar la memoria colectiva y fortalecer el compromiso democrático de las nuevas generaciones.

El cierre estuvo a cargo del rector Marcelo Aba, quien definió el homenaje como una acción de reparación institucional y sostuvo que la colocación de la placa trasciende el acto simbólico. Además recordó que Jorge Toledo estudió, se graduó y desarrolló su militancia estudiantil en la universidad.

El rector señaló que la iniciativa surgió a partir de un pedido de la Comisión por la Memoria de Olavarría y de Ángela Ondícola, acompañado por las facultades de Ingeniería, Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales, la ENAPE, el Jardín Maternal Upa La Lá, el Área de Derechos Humanos del Rectorado, la FUCPBA y el Municipio de Olavarría.

Durante la ceremonia, Aba entregó a Ondícola el expediente académico de Toledo, que reúne la documentación correspondiente a su trayectoria universitaria, como un gesto de reparación y reconstrucción de la memoria.

Al finalizar su discurso expresó que “hoy la universidad está más completa que ayer” y sostuvo que reconstruir la historia y la identidad institucional implica recuperar la memoria de las víctimas.

Tras las intervenciones, los presentes se trasladaron al acceso del Comedor Universitario, donde quedó descubierta la placa que recordará a Jorge Miguel Toledo como parte de la historia de la UNICEN y de su compromiso permanente con la memoria, la verdad y la justicia.