Refuerzan protocolos en escuelas bonaerenses tras amenazas y carteles violentos
Autoridades educativas y de seguridad se reunieron con gremios docentes y definieron pautas de actuación ante posibles situaciones de riesgo en establecimientos.
En medio de la aparición de carteles con amenazas en escuelas de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, autoridades del área educativa y de seguridad mantuvieron una reunión con gremios docentes para analizar la situación y definir medidas concretas. El encuentro estuvo encabezado por la directora general de Cultura y Educación bonaerense, Flavia Terigi, y el ministro de Seguridad, Javier Alonso.
Del cónclave participaron también representantes del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), quienes plantearon la necesidad de abordar las “nuevas dificultades originadas en comunidades digitales que promueven acciones violentas”, y propusieron una serie de acciones preventivas y de contención.
Entre las iniciativas presentadas se destacan la realización de jornadas institucionales para analizar la problemática, el fortalecimiento de políticas de salud mental dirigidas a niñas, niños y jóvenes, instancias de formación para equipos directivos y docentes, y la generación de espacios de trabajo con las familias. También se planteó la realización de talleres con estudiantes y la convocatoria a instancias interministeriales y mesas intersectoriales en cada distrito.
Desde el área de Educación confirmaron que se avanzará en la conformación de mesas intersectoriales para abordar situaciones conflictivas o violentas en el ámbito escolar, además de impulsar una reunión interministerial para coordinar acciones y continuar con el monitoreo conjunto del escenario.
En paralelo, se reforzó el protocolo de actuación ante amenazas, que establece que, frente a mensajes que hagan referencia a posibles tiroteos o presencia de armas, las instituciones deben actuar con rapidez para resguardar la integridad física y emocional de la comunidad educativa.
Ante la detección de amenazas, el procedimiento indica que el personal debe informar de inmediato al equipo directivo, que a su vez dará aviso a inspectores y autoridades distritales y regionales. Además, la dirección del establecimiento deberá radicar la denuncia correspondiente ante la fiscalía o dependencia judicial.
El protocolo también señala que, en una primera instancia, se debe evitar la identificación de estudiantes involucrados para garantizar sus derechos durante el proceso, especialmente en casos vinculados a mensajes en cartelería, inscripciones o entornos digitales.
En situaciones de mayor gravedad, como la presencia de un estudiante con un arma dentro de la escuela, se establece que siempre debe considerarse como si estuviera cargada. En ese contexto, se indica priorizar el diálogo para calmar la situación, mientras otro adulto da aviso al 911.
Asimismo, se recomienda procurar que el estudiante deje el arma en una superficie segura y, en el caso de armas de fuego, pedir que retire el dedo del gatillo. Ninguna otra persona debe manipular el arma, y se deberá designar a un adulto responsable para resguardar el espacio hasta la llegada de las fuerzas de seguridad, que serán las encargadas de retirarla.
Finalmente, se establece que el estudiante involucrado quedará bajo custodia, con intervención de la familia y de la Justicia, en el marco de un abordaje integral de la situación.

