Polo Judicial, una obra atravesada
Pasaron 17 años desde que se dio el primer paso para construir el edificio que se inauguró el miércoles. Los gobiernos, la economía y el cambio de usos en la administración de justicia.
Josefina Bargas | del staff de Central de Noticias
El miércoles se inauguró el edificio del Polo Judicial de Olavarría. Es una obra emblemática, finalizada tras años de parálisis, que concentrará organismos de los fueros Civiles, Comerciales, Penales, Laborales y de Familia. La sede de Bolívar y 25 de Mayo suma alrededor de 10 mil metros cuadrados y la inversión totalizó 26.800 millones de pesos.

Atravesada por el tiempo
El primer paso para concretar esta obra se dio en 2009. En ese lugar estaba el Corralón Municipal. Según un convenio firmado entre el entonces intendente José Eseverri con el titular de la Suprema Corte de aquel momento Luis Genoud, el Municipio cedió el lugar para ubicar allí una sede para todas las dependencias judiciales.

Se decidió, además, que el Municipio recibirá a cambio el edificio que ocupa el Tribunal de Trabajo en Coronel Suárez entre Alsina y Vicente López. El acceso se dará una vez que la obra se concluya.
Atravesada por la economía

Hacia 2015 la Suprema Corte definió el proyecto de obra y en 2016 se envió al Ejecutivo, que lo aprobó y lanzó la licitación por 364 millones de pesos con un plazo de 700 días de trabajo. Al año siguiente se inició la obra, pero para 2018 se detuvo. La empresa constructora, Bricons, arguyó falta de pago desde la Provincia.
Por cinco años quedó detenida hasta que en junio de 2023 se retomó. Ahora la inversión prevista era de más de 4.000 millones de pesos.
Finalmente, los fondos destinados al Polo Judicial de Olavarría superaron los 26.800 millones de pesos. “Son más de 20 mil millones de pesos” estimó Axel Kicillof.
Cabe resaltar que es una de las obras con mayor inversión de la provincia de Buenos Aires.
Atravesada por las gestiones

Cuando la obra se licitó y comenzó, la gobernación estaba a cargo de María Eugenia Vidal y Roberto Gigante era el ministro de Infraestructura. Hasta 2019 estuvieron en el cargo. En tanto, cuando se retomó Kicillof estaba en el tramo final de su primer mandato y el ministro de Infraestructura era Gabriel Katopodis. Ambos se mantienen en los cargos.
¿Qué pasó en 2018? Más allá de los argumentos que dio públicamente la empresa en aquel momento por su definición de detener la obra, en 2019 al cambiar la gestión bonaerense se conoció nueva información. El entonces ministro de Justicia provincial, Julio Alak, informó que la Corte Surprema había detenido la obra y que estaban investigados tanto la empresa como el ya ex ministro Gigante por irregularidades.
El ex diputado provincial César Valicenti explicaba: “la obra se paró en el 2018 por una denuncia que hizo la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires al ministro de Infraestructura de aquella gestión, Roberto Gigante, fundamentalmente porque la denuncia estaba basada en una certificación falsa que hacía el Ejecutivo Provincial sobre los avances la obra”.

Contó que “cuando se hicieron las inspecciones se dieron cuenta de que había una certificación hecha de una obra que no estaba realizada. Así que ese es el motivo por el cual se inició una causa penal” algo que “fue lo que obstaculizó el reinicio de la obra”. Por ese motivo, para retomar los trabajos se requirió autorización de la Fiscalía General de La Plata, que intervenía en el caso.
Llegó junio de 2023 y se logró volver a los trabajos. La empresa Bricons siguió al frente. Se definió un plazo de obra hasta fines de 2025. El ingeniero Ricardo Mattaini, ingeniero civil y jefe de la obra del Polo Judicial indicó que los primeros meses de obra serían para reconstruir lo perdido. En ese punto se había hecho una evaluación desde el Colegio de Ingenieros de la provincia de Buenos Aires que determinó que no había problemas estructurales.
El debate por la obra pública
A pocos meses de retomarse la obra de construcción del Polo Judicial hubo elecciones presidenciales. Javier Milei fue el ganador y dijo la famosa frase “no hay plata” con la que dio por finalizada la obra pública en el país.
El escenario del Polo Judicial se convirtió en un punto especial para la discusión que planteó el gobernador Axel Kicillof, en rechazo a esa medida del Presidente. En febrero de 2024, Gabriel Katopodis decía en Bolívar y 25 de Mayo: “ya podemos ir construyendo todos los argentinos el mapa de la obra pública parada”.

Allí pronunció argumentos que aún hoy sostiene la dirigencia bonaerense en un debate que se sostiene: cuestionó las “mil obras paradas” de Nación en territorio bonaerense y los 500 mil puestos laborales caídos. “La preocupación de Maxi (Wesner), la preocupación nuestra, no es pelearnos con Milei, no es discutir desde ningún lugar ideológico. Maxi, yo, Axel Kicillof, creemos que la Argentina va a ser mejor si tiene universidades, si tiene rutas, si tiene acueductos, si tiene obras como viviendas y hospitales en marcha. Y hay otros, desde el Gobierno Nacional con el Presidente, que creen que ese no es el camino para que el Argentina esté mejor. Bueno, esto lo queremos discutir” decía hace dos años.
Atravesada por la pandemia

Luego de la pandemia de Covid, se modificó el diseño funcional del edificio. En un sector, se pasó de un proyecto de cuatro pisos a uno de dos. Los cambios se presentaron como “refuncionalización”.
Mattaini explicaba que “a partir de la pandemia casi todo se hace online, virtual, entonces ya no va a haber tantas oficinas”. Y allí confirmó que “en una parte de la construcción sobre calle Bolívar no se va a continuar con los cuatro pisos debido a que no hace falta porque no va a haber tanta cantidad de gente”.

Lo que antes de 2020 eran pruebas en algunos juzgados -como las firmas digitales, las audiencias virtuales, las notificaciones electrónicas- se volvieron la normalidad en la forma de trabajo. La concurrencia a las sedes se redujo notablemente y eso impactó en el uso de los espacios. Cuatro años después de aprobado el plan, una variable impensada obligó a redefinir el diseño del Polo Judicial.
Pasaron 17 años desde el primer paso para concretar la obra y hasta que pudo concretarse e inaugurarse el edificio. En el medio, la economía argentina, los cambios de gestiones y la política trazan los límites en los que se inscribe una política pública.

