De un escenario de stand up a toda la red eléctrica de Olavarría
La iniciativa liderada por el Dr. Gustavo Leal implementa un software desarrollado en la FIO que es pionero a nivel país. El proyecto de investigación aplicada propone detectar fallas y optimizar el mantenimiento de cerca de mil transformadores de energía eléctrica de todo el Partido.
Las luces bajas, el micrófono abierto y un público que jamás imaginó que ese viernes por la noche incluiría un coctel con palabras como diagnóstico eléctrico, fallas o transformadores. Sin embargo, el Dr. Gustavo Leal lo hizo posible y el bar, repleto de gente, logró “conectar” con una tesis doctoral que habla sobre detección de fallas y mantenimiento de mil transformadores de Olavarría, servida en formato de stand up.
Aquella escena de diciembre en La Rústica, más cercana a un espectáculo que a una defensa académica, logró condensar una idea que atraviesa su forma de entender la investigación: el conocimiento tiene que poder salir del laboratorio y llegar a la comunidad.
“El proyecto de Stand Up Científico surge al tratar de explicar conceptos de la ciencia pero con humor, de tal modo que lo entienda cualquiera, salir de la comunicación estructurada de la ciencia, de lenguaje formal, con humor”, explica el docente e investigador de la Facultad de Ingeniería de Olavarría.
Ese mismo espíritu atraviesa hoy uno de los proyectos de investigación aplicada que impulsa la Facultad junto a la Cooperativa Limitada de Consumo de Electricidad y Servicios Anexos de Olavarría (Coopelectric). El trabajo propone identificar fallas en transformadores de distribución y mejorar las estrategias de mantenimiento que sostienen el servicio eléctrico de la ciudad.

Energía con semáforo propio
“La iniciativa nació a partir de mi trabajo de tesis doctoral sobre Detección de Fallas en Transformadores, que culminó en mayo de 2025. Al pensar en la veta postdoctoral surgió esta estrategia, de transferirla al entorno”, cuenta el ingeniero que hoy es doctor en ingeniería con mención en tecnología electromecánica de esta Facultad.
El proyecto se formalizó mediante un acuerdo específico entre la Facultad y Coopelectric que contempla la implementación piloto de herramientas desarrolladas durante esa investigación. La propuesta incluye algoritmos de diagnóstico y estimación de vida útil aplicados a equipos seleccionados de la red eléctrica de Olavarría.

Actualmente, el investigador desarrolla una pasantía de trabajo dentro de la cooperativa, donde comparte la dinámica cotidiana del área técnica, que se extiende de febrero a julio de 2026. El desafío es analizar una red extensa y heterogénea que involucra a mil transformadores, que no son todos iguales y cumplen funciones distintas según el sector al que abastecen.
Por eso, el trabajo combina mediciones técnicas con información sobre potencia, carga eléctrica y criticidad del servicio que cada equipo sostiene. Y para ordenar esa complejidad, Leal desarrolló una herramienta de priorización sencilla de interpretar. “Voy armando un sistema de semáforos: rojo, naranja y verde, donde digo qué transformadores son más críticos y hay que realizar mantenimiento urgente, cuáles entre un mes y seis meses y cuáles después del año”, describe.
El método permite tomar decisiones rápidas sobre qué equipos requieren intervención inmediata. A diferencia de los procedimientos tradicionales, el diagnóstico se realiza sin retirar los transformadores de servicio, lo que optimiza tiempos y evita interrupciones innecesarias.

“Nosotros diagnosticamos las fallas con el transformador conectado a la red, no se saca del servicio y el resultado es instantáneo, en tiempo real se conoce el estado del transformador”, explica.
Saberes transformadores
El desarrollo comenzó en el laboratorio de la Facultad, donde se realizaron los primeros ensayos con equipos de menor escala que también vinculó, mediante una beca previa, con el Instituto de Energía Eléctrica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan.
La posibilidad de aplicar esa estrategia en la red real de Olavarría representó un salto significativo para el proyecto. “Arreglé un transformador de 5 kilovoltamperes y ahora poder hacer el desarrollo en los mil transformadores de la ciudad es un orgullo”, afirma Leal. El objetivo a mediano plazo es consolidar un software que automatice los diagnósticos y permita integrar la información en los sistemas de gestión de la cooperativa.
Además de anticipar fallas, la herramienta permitiría optimizar recursos, planificar intervenciones y mejorar la confiabilidad del suministro eléctrico. En otras palabras, transformar datos técnicos en decisiones operativas que impacten directamente en la calidad del servicio.
Para el investigador, el valor del proyecto radica en su capacidad de transferir conocimiento a la sociedad. “Me quedo contento que lo que yo trabajé 6 años no queda en un paper, sino que se está volcando a la sociedad”, sostiene. Y resume una convicción que guía su trabajo: “Todo investigador tiene que pensar en cómo mejorar la vida de la sociedad”.
En efecto, iniciativas como esta refuerzan el vínculo entre universidad, sector productivo y comunidad. La experiencia demuestra que la investigación académica que se desarrolla en la FIO puede convertirse en una herramienta concreta para resolver problemas reales y fortalecer el desarrollo local pero también traspasar las fronteras.
Tal vez por eso la historia de este proyecto no se visibiliza desde un laboratorio sino en un escenario improvisado de un bar como La Rústica. Allí, frente a un público que no esperaba escuchar sobre ingeniería eléctrica, un investigador probó otra manera de contar la ciencia. Hoy esa misma búsqueda —explicar, compartir y aplicar conocimiento— se traduce en un trabajo que recorre la red eléctrica de toda la planta urbana y las localidades de Olavarría.

