La CGT confirmó un paro general de 24 horas el día que se trate la reforma laboral
Se decidió en una reunión virtual del Consejo Directivo cegetista, donde hubo unanimidad en la realización de otra huelga. Pero se descartó una movilización al Congreso.
El triunvirato de la CGT mantuvo una reunión virtual en la que resolvió convocar a un paro general, sin movilización al Congreso, en rechazo al proyecto que el oficialismo busca convertir en ley. La medida se concretará el mismo día en que el Gobierno intente tratar la iniciativa en el recinto, aunque la sesión aún no tiene fecha confirmada.
A la espera de que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) finalmente se pliegue a la protesta —algo que se especula ocurrirá—, la central obrera apuesta a que la huelga paralice el transporte en todo el país. En ese sentido, tanto La Fraternidad, que lidera Omar Maturano, como la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), conducida por Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), impulsan un mayor endurecimiento de la medida.
Desde el Gobierno de Javier Milei buscan acelerar el dictamen este miércoles y llevar el proyecto al recinto un día después. Sin embargo, las diferencias en torno a modificaciones como las licencias laborales por enfermedad podrían demorar esos planes. De continuar las negociaciones, la sesión se trasladaría a la próxima semana, el miércoles 25.
La decisión de la CGT se adoptó pese a que durante el tratamiento legislativo logró preservar las cuotas solidarias y mantener sin cambios las contribuciones patronales destinadas a las obras sociales sindicales, lo que garantiza el financiamiento del sistema de salud gremial.
No obstante, las bases sindicales presionan ante la situación económica y la pérdida del poder adquisitivo, además de cuestionar puntos específicos de la reforma laboral. Entre ellos, el artículo 44 aprobado por el Senado, que establece un nuevo esquema de remuneración para trabajadores que sufran accidentes o enfermedades no vinculadas con la actividad laboral. Según el texto, quienes se encuentren inhabilitados para trabajar percibirán el 50% del salario, y el 75% en los casos en que la imposibilidad no derive de una acción voluntaria ni de un conocimiento previo del riesgo para la salud, dejando atrás el pago del 100% vigente hasta ahora.
Sindicatos y partidos de la oposición advierten que se trata de un retroceso en materia de derechos adquiridos.
Cabe recordar que el 10 de abril de 2025 la CGT convocó a un paro general —el tercero durante la gestión de Milei—, aunque en aquella oportunidad la UTA no adhirió por encontrarse bajo conciliación obligatoria, lo que permitió la circulación de colectivos y le restó impacto a la medida.
Fuente: Agencia DIB

