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“La fotografía es arte, es una herramienta donde contás historias reales”

A través de Prismática Fotografía, Yanina Mastrángelo retrata a mujeres que cuentan su historia con sesiones construidas desde la escucha, la sensibilidad y la elección personal de cada escenario.


“Las mujeres siempre estuvimos frente al lente, pero ahora estamos en el detrás, empoderándonos. Entonces necesitaba que la mujer fuera capturada de otra parte”. Así presentó Yanina Mastrángelo su propuesta de Prismática Fotografía con la que retrata a mujeres que quieren contar su historia.

Desarrolla sesiones pensadas como experiencias transformadoras, donde el retrato y el entorno funcionan como puente para contar historias de vida y emprendimientos. “Amo a la mujer. En mi casa somos todas mujeres. En realidad cuando me senté a plantear la idea, hablé con comunicadoras, diseñadoras, y lo primero que dije es que soy muy creyente y sobre todo en María y qué mujer más empoderada, luchadora. Entonces empezamos por ahí, por esa veta: que la fotografía esté basada en capturar la esencia, desarrollar las miradas desde otras perspectivas, de ver la lucha de la mujer, su sensibilidad, sobre todo su resiliencia” contó la artista a Central de Noticias.

Las sesiones son pensadas como experiencias “profundas y transformadoras”. No se limitan al momento de tomar fotografías, sino que incluyen charlas previas, cuestionarios y un vínculo cercano con cada persona retratada. En muchos casos, el proceso se extiende por varias horas -alrededor de tres, en promedio- y se desarrolla en ámbitos elegidos por las propias mujeres: sus casas, espacios de trabajo, emprendimientos o entornos naturales. “Ellas eligen, si bien uno siempre da una recomendación. Me gusta mucho charlar con ellas antes y que me cuenten y también porqué eligieron la fotografía, para qué mostrarse” resumió.

De esta manera, el contacto con quienes se acercan al trabajo de Prismática se basa en el diálogo y la escucha. Cada sesión se adapta a la historia, los deseos y la forma en que cada persona elige mostrarse.

¿Cómo prepararse para una sesión? “Me pueden contactar para contar su historia, su vida, su negocio. Todo lo charlamos. Yo mando cuestionarios como para que piensen y se replanteen ciertas preguntas. Entonces cuando venimos ya es más fluido, tomamos mate y vemos. A eso lo hacemos dos o tres días antes de la sesión, siempre me gusta conocer a la gente. Hay sesiones con maquillaje, otras que no, más o menos les recomiendo cómo vestirse según donde salgamos, si es a la naturaleza, si es en el estudio. Vemos qué escenografía podemos crear. Además, siempre me asesoro con diseñadores y comunicadores, porque la verdad, un trabajo en conjunto” respondió.

“Un puente”

La historia de cada persona puede contarse de muchas formas. “La fotografía es un puente para construir todo eso. Ahora estamos muy abocadas a lo que son negocios y locales, y que esta fotografía sea un puente para que otros negocios crezcan, pero también para contar lo que la mujer quiere expresar: familia, negocio, vida, historias de vida” definió.

Es que la fotografía funciona especialmente para el crecimiento, visibilidad y comunicación en redes sociales y plataformas digitales. Pero también es mucho más que eso y por eso Yanina sostiene que después de cada sesión “nos vamos muy enriquecidos. Es escuchar historias de vida, es replantear y renovarse constantemente”.

Entonces vuelve la pregunta, ¿y por qué se elige la fotografía? Hay varias respuestas, las estratégicas y las personales: “Primero porque es una manera de mostrarse. Seguramente porque es una manera de venta. Y creo que para que les quede recuerdo. Yo elijo la fotografía porque tengo mucho miedo de perder la memoria. Entonces me gusta que quede el registro”.

En el último tiempo, comenzó a revalorizar el retrato impreso. Tras años de trabajar exclusivamente en formato digital, Yanina impulsa el regreso de la fotografía en papel y en cuadros. Para ello volvió a imprimir las fotos y ya sumó los marcos. Hay un desafío personal: “quiero que vuelva el retrato a la casa. Más nuevo y sí, tenemos retratos mucho mejores. Igual lo de antes también a mí me encantaría” dijo. En el contraste de épocas “el retrato ahora tiene a la mujer pisando más fuerte, más empoderada, más autónoma. Eso hoy en día se puede ver con las expresiones de cada persona. Quiero que en el living, en la cocina o donde sea, vuelva el retrato de la mujer, de su familia” completó.

En esa línea, entre los proyectos en desarrollo se encuentran las sesiones con mascotas, pensadas para realizarse en estudio.

Mucha proyección

En cuanto al trabajo exterior, la fotógrafa subrayó que Olavarría ofrece múltiples escenarios. Campos, rutas y paisajes rurales —como los girasoles en temporada— son parte de las producciones, siempre con una planificación previa que incluye la búsqueda de lugares y el contacto con propietarios para trabajar con autorización.

La luz natural es un elemento clave: se priorizan la hora azul y la hora dorada, aunque depende de la temporada y las temperaturas.

“En los flyers me gusta hacerlos con alguna artista de Olavarría. El año pasado fue con Sonia Andreu que es pintora, este año es con Jimena Montiel que es escritora. Me gusta eso de cuando largás el flyer de la sesión exterior-interior, siempre mostrar a alguien de Olavarría que también esté con su emprendiendo y que haga trabajo artístico” contó. Valoró que con ello consolidó una idea: “la fotografía es arte, es una herramienta donde contás historias reales”.