“No hay un solo día en donde nosotros no tengamos mordeduras de perros que tengamos que atender”
Así lo expresó el médico veterinario Agustín Romero, encargado del área de Bromatología Municipal ante los casos recientes de mordeduras de perros en la ciudad. La clave para que no haya más casos de mordeduras es “la responsabilidad y la educación” remarcó.
Luego de los dos casos de mordeduras de perros que se dieron a conocer en las últimas semanas en la ciudad, el médico veterinario Agustín Romero y encargado del área de Bromatología Municipal dialogó con Central de Noticias sobre la problemática y la importancia de la prevención.
Romero explicó que hay varias etapas para abordar el problema: “La más importante es la etapa preventiva que es todo lo que hacemos para tratar de que estas cosas no ocurran. Luego ya está la etapa donde el hecho ya está consumado, donde ya se produjo la mordedura y la lesión”.
“En la etapa preventiva estamos con tres objetivos bien claros: la castración, la educación y la adopción responsable. Eso es una triada en donde se trabaja para tratar de que cada vez tengamos menos animales en situación de calle y también para que los animales que tienen dueño no estén en la vía pública generando este tipo de problemas. En tanto, la castración es fundamental porque es el único método ético de control poblacional de los animales de la calle” sostuvo el médico veterinario.
Asimismo, señaló que “la educación es fundamental. Nosotros trabajamos mucho en las escuelas, damos clases de cuidados responsables de animales durante todo el período lectivo. Vamos todas las semanas con las protectoras y damos charlas a los chicos de nivel primario, secundario, y jardines de infantes”.
En esta misma línea, el médico veterinario dijo que “apuntamos a los chicos porque generalmente son como una esponja de información. Son los que más absorben la información, más la procesan y más la difunden. Muchas veces nos va mucho mejor con los chicos para que los adultos cambien sus actitudes culturales, que llevan durante mucho tiempo como por ejemplo, la mala costumbre de soltar el perro a la calle para que vaya a hacer sus necesidades”.
“Muchas veces hablamos con esos adultos y tenemos pocos resultados, pero cuando hablamos con los chicos y los chicos se lo transmiten a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos, ahí generalmente tenemos mejores resultados” indicó Romero.
Y agregó: “Apuntamos a los chicos pensando en un trabajo a mediano y largo plazo porque si le hablamos a los chicos que ahora tienen 10, 12 años, dentro de 10 años van a ser adultos. Van a tomar decisiones y tratamos de que los problemas que tenemos hoy, probablemente no los tengamos o disminuyan muchísimo dentro de 5, 10 y 15 años”.
Sobre la etapa de la adopción, Romero resaltó: “Tenemos que lograr que la persona que adopte sepa que tiene que ser responsable de ese animal durante toda la vida del animal”.
“La responsabilidad es fundamental: de que tenga una alimentación correcta, de que tenga agua disponible, de atender sus enfermedades, de que esté vacunado, de que ese perro no ande suelto a la calle nunca, que si lo saca a pasear lo saque con collar, con correa y con bozal si es un perro potencialmente peligroso. Este problema se soluciona con educación y con responsabilidad. Si todos somos responsables de nuestros animales, prácticamente no deberíamos estar hablando de mordeduras, no deberíamos estar hablando de perros de la calle, no deberíamos estar hablando de perros abandonados” explicó.
Por último, sobre la tercera etapa de prevención, el médico veterinario señaló la castración: “Hoy en día ya no existe ninguna justificación para que un animal no esté castrado. Todos nuestros perros y nuestros gatos, machos y hembras, tendrían que ser castrados en forma temprana”.
“Antes se decía que antes la perra tenía que tener crías, que tenía que tener el primer celo etc. Todo eso ya está demostrado en la academia científicamente que no tiene el más mínimo sentido, incluso todo lo que viene después de la castración son beneficios. Los animales castrados tienen menos enfermedades, sobre todo ginecológicas: la primera causa de cáncer en las perras y en las gatas son los tumores de mama. Lo mismo con los perros machos, con la próstata, con las hernias. Cuando son viejitos tienen problemas de hernias perineales, problemas en la próstata. Castrándolo, le evitamos también todo eso” explicó.
Los prejuicios de las razas de perros y los casos de mordeduras que “se dan a diario”
Romero explicó que “las mordeduras de perros estuvieron toda la vida, cuando ni siquiera existían los pitbull en estas latitudes. Nosotros hablamos generalmente de razas potencialmente peligrosas, que tiene que ver no con la raza, sino con la capacidad de daño que tiene un animal. Estamos hablando del porte del animal, del peso del animal. Un animal de 40-50 kilos tiene mucha más capacidad de daño que un animal que pesa 2-3 kilos, independientemente de la raza, independientemente de que sea macho o hembra”.
Y agregó: “Todo animal arriba de 15-20 kilos ya es un animal considerado potencialmente peligroso, y si encima es un animal en situación de calle, un animal que fue maltratado, un animal que no recibió el amor, educación, la alimentación que le corresponde esto va generando condiciones que facilitan a que pase lo que pasó esta semana y la otra”.
“Nosotros hacemos observación antirrábica de los perros que muerden todos los días. Son personas que se atienden en el sistema público de salud, en el sistema privado, en las salitas, en las localidades. Muchas veces son lesiones menores entonces no adquieren la notoriedad que tuvieron estos dos casos, pero es algo muy habitual y te diría diario. Prácticamente no hay un solo día en donde nosotros no tengamos mordeduras de perros que tengamos que atender” remarcó el médico veterinario.
Sobre los casos, Romero explicó que “generalmente se da en las circunstancias y en las condiciones que generan y facilitan que haya un animal mordedor en la calle y también hay casos de domicilios particulares. Hay otras circunstancias que facilitan que un perro sea mordedor. A veces tenemos animales en sobrepoblación en una casa, por ejemplo, hemos ido a casas que tienen 15 perros. Están más ansiosos, más nerviosos, disputan el territorio dentro de la casa, disputan la comida y esto facilita que sean más agresivos cuando uno tiene animales en malas condiciones”.
“Lo mismo un perro que fue maltratado, un perro que no fue bien educado, que no recibió el amor, la atención, el cuidado que corresponde, todas esas situaciones facilita que ese perro provoque una mordedura” agregó.
En tanto Romero detalló el proceso que se da luego de la mordedura: “Siempre que va una persona con una lesión por mordedura, tanto sea el sistema público o privado, en el hospital o en todas las unidades periféricas y salitas que hay en Olavarría se confecciona una planilla donde se ponen todos los datos de la persona mordida y los datos del animal”.
“Esa planilla inmediatamente nos llega a nosotros y nosotros vamos al domicilio de la persona mordida o del animal, cuando lo tenemos. Muchas veces nos pasa que cuando son perros de la calle, que no se pueden identificar y que no tienen domicilio, no damos con el perro mordedor” explicó.
En tanto, remarcó: “Cuando damos con el perro mordedor, ahí nos fijamos si tiene vacuna de rabia y si no la tiene, hay que hacer lo que se llama la observación antirrábica que son 10 días posteriores a la mordedura. Nosotros observamos al animal de que no vaya a tener síntomas compatibles con rabia. Eso tiene que ver más que nada con el tratamiento que se le hace a la persona mordida. Si el perro que mordió tiene vacuna de rabia no se le hace tratamiento preventivo antirrábico a la persona”.
Por último cerró: “Siempre volvemos a lo mismo: a la responsabilidad y a la educación. Si nosotros somos responsables de nuestros animales, los educamos bien, los tratamos bien, los atendemos bien, es muy raro que llegue un animal a morder a una persona”.

