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Raúl Ferreira: “Es una jornada triste”

El jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios señaló que se viven horas tristes por el fallecimiento de dos personas en el incendio del hogar de ancianos y “debemos estar juntos y visibilizar todo esto para que no vuelva a ocurrir”. Revalorizó el rol fundamental de Bomberos.


El jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, Raúl Ferreira, calificó como “una jornada triste” la vivida tras el incendio ocurrido en un hogar de ancianos ubicado en la intersección de las calles 25 de Mayo y 110, donde fallecieron dos personas. La declaración fue realizada en una conferencia de prensa atípica, marcada por el pesar y la reflexión sobre lo sucedido.

Ferreira señaló que los bomberos voluntarios “están para salvar vidas y bienes”, aunque reconoció que no siempre se logra el objetivo. En ese sentido, expresó el profundo dolor que genera la pérdida de dos residentes del lugar y sostuvo que es necesario “estar todos juntos y visibilizar lo ocurrido para que no vuelva a pasar”.

Según detalló, el llamado alertó sobre un incendio en una habitación del hogar. Las primeras dotaciones acudieron rápidamente al lugar y se encontraron con una situación “fuera de control”, incluso descripta como “escenario dantesco” debido a la presencia de vecinos, familiares y personal policial que intentaban colaborar en el rescate, asumiendo importantes riesgos. En pocos minutos se dispuso el envío de nueve unidades del cuartel central y dos unidades de los destacamentos 1 y 3, con un total de 45 bomberos.

El incendio fue extinguido con rapidez, pero la situación se agravó por la emanación de gases tóxicos provenientes de los materiales de construcción, que comenzaron a invadir la planta baja y el primer piso. Ferreira confirmó que todos los bomberos ingresaron con su correspondiente equipamiento de seguridad y equipos autónomos, aunque el intenso esfuerzo físico y la urgencia del rescate aceleraron el consumo de aire.

En ese contexto, Ferreira destacó el compromiso y la lealtad del personal, subrayando que varios bomberos continuaron asistiendo a las víctimas aun cuando sus equipos autónomos se agotaron, priorizando el rescate de personas por sobre su propia seguridad. “El tema era salvar todo lo que se pudiera”, remarcó.

Durante el operativo se logró evacuar a numerosos residentes afectados por la inhalación de gases. Seis bomberos resultaron con complicaciones de salud.

En la conferencia se encontraba el suboficial Gastón Vizzollini, quien debió ser trasladado a la Cámara Hiperbárica, fue dado de alta y según el propio Ferreira “ya se mostró a disposición ante una eventual salida próxima. Este es el rol que refiero de los Bomberos Voluntarios”.

En tanto, el suboficial Sergio Arévalo presenta un cuadro más complejo en las vías respiratorias y evoluciona de manera lenta, aunque con seguimiento médico constante. Desde la Dirección Provincial de Emergencias se ofreció un avión sanitario para su eventual traslado a un centro de mayor complejidad.

Ferreira indicó que el hecho deja importantes enseñanzas operativas, especialmente en relación con incendios en este tipo de instituciones, donde las consecuencias posteriores a la extinción del fuego pueden resultar letales.

Finalmente, el jefe de Bomberos agradeció el acompañamiento de las autoridades municipales, del presidente de la institución, Hugo Fayanás, por el equipamiento brindado, y de las distintas instituciones y colegas que colaboraron durante la emergencia. Aseguró que el Cuerpo de Bomberos Voluntarios continuará “dejando hasta la última gota de sudor” para proteger a la comunidad.