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Lanzan un libro sobre la histórica conferencia de prensa de Los Redondos en Olavarría

En agosto de 1997, luego de la prohibición de un concierto, el Indio Solari habló durante 20 minutos, casi por cadena nacional, por única vez en televisión.


Por Humphrey Inzillo / Rolling Stone

 

“Este libro reúne diferentes narrativas en torno a un hecho tan singular como revelador: la conferencia de prensa que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota ofreció en la ciudad de Olavarría, en agosto de 1997, luego de la prohibición oficial de sus recitales. No fue una rueda de prensa más. Fue un acontecimiento de carácter político, cultural y afectivo que aún resuena”, sostiene Pablo Amadeo en la introducción al flamante Tu aliento vas a proteger. Un libro sobre la conferencia de Los Redondos en Olavarría, que compiló para la editorial platense Cámara Oscura, para su serie Libros Improbables.

La transcripción de esos veinte minutos y monedas en los que el Indio Solari, acompañado por Sergio Dawi, Semilla Bucciarelli, Skay Beilinson y la Negra Poli, prácticamente monologó frente a las cámaras de Crónica TV, Telefé, TN y un par de canales más, es el corazón del libro.

Sin embargo, aclara, Amadeo, la secuencia de los textos propone un recorrido en capas. “En primer lugar, el prólogo de Walter Lezcano sitúa la escena con fuerza y precisión: una banda que nunca se rindió al show televisivo, que construyó su mitología desde la independencia y que, por única vez, se vio obligada a ‘dar la cara’ ante las cámaras. Lezcano traza el mapa ideológico de esa decisión forzada, piensa sus implicancias y subraya el carácter irrepetible de aquel episodio”, adelanta.

Luego de la transcripción de la conferencia, llega el ensayo de La Inca (Natalí Incaminato), titulado El Carpe diem de Solari”. “Ella aporta una lectura lúcida y sensible sobre la poética del Indio. Indaga en las tensiones entre contracultura, deseo y política, entre placer y melancolía, entre fiesta y pérdida. A través del análisis de letras y gestos, reconstruye la matriz lírica que atraviesa los noventa y la inserta en un contexto histórico que va del ocaso de las utopías colectivas a la irrupción del neoliberalismo, subrayando cómo en ese escenario Los Redondos afirman un hedonismo civil que se constituye en acto de resistencia”, describe el compilador.

Llega el turno de un testimonio en primera persona. “Dieciséis o diecisiete años tenía [el periodista platense] Sebastián Benedetti cuando estrechó la mano del Indio en la puerta del Hotel Savoy de Olavarría. Porque existió un “after conferencia”, claro, y fue en el llano de la calle Mariano Moreno al 2800”, explica Amadeo. “Ahí, en torno a decenas de vidas breves que estallaban en una ciudad fría, la voz del predicante logró lo que –a todas luces– parecía imposible: traer calma, pero sin dejar de soplar las brasas en los corazones. Y Sebastián estuvo ahí, por eso nos habla de M. y el sermón de la llanura: un relato afectivo y en directo, construido con fragmentos esquivos a la memoria, un elogio a la amistad y a los rituales de iniciación”.

El texto de Claudia Rafael que forma parte del libro, y que se reproducie a modo de adelanto. Fue publicado en el diario El Popular en 2015 y recupera —casi dos décadas después— los documentos desclasificados de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) que sirvieron de fundamento para la prohibición del recital. “Claudia retrata el aparato de vigilancia que aún en democracia actuaba con lógicas heredadas del terrorismo de Estado”, argumenta el compilador. “Su mirada conecta las prácticas represivas con el presente de aquella época, haciendo visible el entramado ideológico y burocrático que criminalizaba el deseo de encuentro, celebración y libertad”.

El libro cierra con una selección del Dossier de Inteligencia elaborado por la propia DIPPBA, desclasificado por la Comisión Provincial por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires y presentado en Tu aliento vas a proteger como pieza documental. “Es el eco institucional de una política del miedo, un archivo que, con su torpeza analítica y su obsesiva clasificación, revela los métodos con que el poder intentó –un último secuestro– capturar aquello que no comprendía: la energía vital de una comunidad movilizada por el deseo, la poesía y la música”, concluye Amadeo.

Leé el texto de Claudia Rafael incluido en Tu aliento vas a proteger:

Desarchivan material de inteligencia sobre la prohibición de los Redondos


A las dos de la tarde de aquel 12 de agosto de 1997 el ahora senador Héctor Vitale habló en conferencia de prensa de «informes de la regional y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires por los que nos han pedido la reserva y por ello no podemos difundir y son materia de inteligencia». Esos informes servían para justificar la prohibición del recital de los Redonditos de Ricota en el Maxigimnasio de Estudiantes. Dieciocho años más tarde (con exactitud se cumplirán el próximo miércoles) la Comisión Provincial por la Memoria publicó, bajo el título «En el mundo de los cuadrados el rey es redondo» los archivos policiales de la DIPPBA (Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires) que reflejan las tareas de seguimiento e inteligencia antes, durante y después y que sirvieron de fundamento a Helios Eseverri para su histórico «no».

Haciendo caso omiso a detalles técnicos varios como las cuestiones gramaticales y ortográficas, la Delegación Inteligencia Azul desplegaba burdos dispositivos de vigilancia para concluir en un informe fechado el mismo 12 de agosto que «desde siempre sus integrantes tuvieron una actitud combativa en cuanto a todo lo que podía llegar a identificarlos con ‘EL SISTEMA’, ya sea en lo político, comercial o la televisión, a la cual se han negado sistemáticamente a aparecer. Estas actitudes se expresan en los textos de las letras de las canciones escritas por ‘El Indio’ SOLARI, que si bien no tienen una estructura tradicional, el mensaje está, pero se necesita conocer el código para descifrarlo. Para una persona que los escucha por primera vez, las letras… NO DICEN NADA… y diría que… CARECEN DE SENTIDO». (sic mayúsculas).

A la hora de analizar el perfil de los miles y miles de seguidores de la banda la DIPPBA redactaba que «se dice que para integrar este público no es necesario algo especial, pueden ser melenudos o pelados, rubios o negros (…) es difícil distinguir a un integrante de ‘LAS BANDAS’ pero cada uno de ellos cumple una serie de FORMALIDADES ESPIRITUALES como por ejemplo:

«-a) Creer que se puede vivir de una manera distinta a la que vende la televisión».

«-b) Que esta vida, es la única vida, y que en el shopping oficial sólo se compra basura».

«-c) Que una corbata no es una prenda de vestir, sino una soga que ahorca a su dueño».

«-d) Que el movicón es un remedio para la soledad». (En ese tiempo Movicon era el único teléfono celular existente y la marca nombraba al aparato)

«-e) Que el mejor policía… es el POLICÍA MUERTO». (sic mayúsculas).

La distancia de 18 años transcurrida desde entonces modificó miradas, hábitos, prácticas culturales. Amplió derechos y transformó historias individuales y colectivas. Ya ni siquiera existe la banda que Helios Eseverri prohibió y por lo que se atribuyó «el coraje de cuidar a la ciudad y su gente».

El 15 de agosto de 1997, Eseverri advertía sobre «la falta de profesionalidad» de la policía bonaerense mientras en el informe emitido por la división de inteligencia del domingo 17 de agosto se reivindicaba el propio trabajo al decir que «fue de total utilidad para la fuerza». Y detallaba detenidamente -como una suerte de Sherlock Holmes del centro bonaerense- que:

«-1) Se dijo que simpatizantes del Club Chacarita vendrían al recital y esto se dio. Como prueba elevaré fotografías de las paredes que estos simpatizantes de Chacarita dejaron pintadas».

«-2) Se dijo que el tren sería el principal medio que movería a los fans y esto también ocurrió, ya que aproximadamente unos 200 jóvenes llegaron desde Plaza Constitución, a pesar de que se habían suspendido los recitales».

«-3) Se dijo que después de la muerte de Walter Bulacio, para algunos simpatizantes del grupo, la policía fue la responsable de su muerte y que, cuando pasan y ven un policía surgen sus cánticos de ‘se sabía, se sabía, que a Bulacio lo mató la policía’». (Walter Bulacio era un estudiante secundario de 17 años y fue asesinado en 1991, tras una razzia policial en los alrededores de un recital. Agonizó por varios días dentro de una comisaría).

«-4) Se dijo que suelen ingerir cerveza, vino, etc. y fue notable verlos cómo algunos estaban en total estado de ebriedad».

Como punto final de ese dechado de virtuosos aciertos se lee: «IMPORTANTE: A todo esto se agregó una nueva modalidad que antes no existía y fue la QUEMA DE NEUMÁTICOS EN LA CALLE y el corte de las mismas». (sic mayúsculas y en redacción).

La caracterización de «nueva modalidad» no era casual. Por aquellos mismos tiempos la historia del movimiento piquetero hacía eclosión en el país. Hacía cuatro meses, una empleada doméstica de 24 años, llamada Teresa Rodríguez, había sido asesinada Cutral Co por la gendarmería en lo que fue el proceso de grandes luchas de los sin trabajo en el país. Y el mismo 14 de agosto, mientras la ciudad se debatía en torno de la prohibición o no de los dos recitales, la dirigente de los desocupados y referente del Movimiento Socialista de los Trabajadores, Kenny Velasco, lideraba el primer corte de ruta sobre la 51, con quema de neumáticos en reclamo de trabajo.

Resabios

Esta serie de memorándum policiales que tienen escasísimos destellos de inteligencia a pesar del nombre de la división, era la secuela de aquellos funcionamientos con consecuencias mucho más trágicas. Justamente fue la DIPPBA -órgano creado en 1956 y disuelto en 1998, en el contexto de la reforma policial- la que brindó aspectos medulares al plan de exterminio de la última dictadura. Y durante el período 1976-1983 –indica la Comisión Provincial por la Memoria- «la DIPPBA contó con 16 delegaciones desplegadas en todo el territorio de la provincia y 1.200 agentes abocados a la persecución ideológica que consistía en acciones de seguimiento oculto directo sobre la víctima, investigaciones a sus vecinos y observancia sobre sus familiares y lugares de trabajo. Esto constituyó una base de información que se volvió imprescindible a la hora de actuar sobre las futuras víctimas de secuestro, tormentos, torturas, desaparición».

Los restos de ese órgano de cuyo nacimiento exactamente ayer se cumplieron 59 años son los que se utilizaron durante los días calientes de la Olavarría de agosto de 1997.