La vida en el circo: te mostramos cómo es por dentro el Circo Servián
Un espectáculo que dura 120 minutos, con muchísimas sorpresas y un show de altísimo vuelo. La preparación, la vida de circo y el éxito de Olavarría.
Esa sensación de que algo va a pasar. Siempre. Desde arriba, abajo, o los costados de la imponente carpa. 120 minutos donde todo puede pasar. Y transformarse. Así, el Circo Servián visita por segunda vez Olavarría, para ratificar el éxito de su primera vez, donde el circo transforma, la vida y los momentos de cientos de chicos. Y otros no tanto.
¿Cómo es montar tamaña estructura, tamaño espectáculo, plagado de sorpresas, riesgos y habilidades físicas que ni en muchas vidas podríamos conseguir?

La curiosidad siempre nos gana. Y hacia allá fuimos, a mostrarles cómo es el Circo Servián por dentro. Y te mostramos cómo.
Guadalupe es sexta generación circense. Con 23 años, en cada función muestra la pasión que la moviliza este arte. “Pasión, amor, disciplina, respeto, por mí y toda mi familia. Vivo esto desde la panza de mi mamá. Lo mamé por así decirlo”.
“Desde muy chiquita me empezó a gustar el arte y el amor hacia el público” agrega, con una emoción que no puede ocultar. Lo que más le llama la atención es la reacción del público, de los niños y niñas, esa que transforma.
Su maquillaje y preparación comienza dos horas antes de cada función: “entro en calor, siempre que esté todo en orden, vestuario, siempre hay cambios de vestuarios durante la función entonces necesitamos que todo esté siempre en su lugar, los maquillajes, las pelucas. Elongamos, estiramos, hay que preparar el cuerpo para dos horas de mucha acción. Además, estar bien alimentados, durante la semana hacemos preparación, clases, y así estamos todo el tiempo”.

¿Cómo es la vida de circo? Plagada de adrenalina. “Somos nómades, estamos siempre en movimiento, es normal. Para mi estar un mes en un lugar es mucho, ya me quiero ir a otro lado porque estoy acostumbrada a eso. Es mi vida. Amo hacerlo” se confiesa, siempre movilizada, e inspirada en conocer gente, culturas, costumbres. Por ejemplo, abrir la puerta de su hogar y ver el mar cuando visitó Mar del Plata.
Ni que hablar para el payaso Cachipuchi: “Estamos muy contentos de arrancar esta temporada en Olavarría” se confiesa, antes de contar el “detrás de escena” para un payaso dentro de un circo. “Esta semana justo fue el debut y una semana larga, es agotador, con dos funciones”.
Con Pinino, su compañero, los tiempos de preparación son similares a los de Guadalupe, de dos horas previas: “acróbatas, malambo, todos dos horas antes están trabajando”.

Y aprovechó para marcar el diferencial de Circo Servián al indicar que “este show en particular tiene una temática muy diferente a lo que se presenta en circos acá en Argentina que es el cuidado del medio ambiente. Es dejar ese mensaje en el show, mezclando las artes circenses, el globo de la muerte, trapecio, alambre y funciona esto del arte del malambo, que nada que ver con el circo pero funciona de una gran manera”.
“Disfruto todo el espectáculo, tengo que incluir al público, como es un show en vivo que puede pasar de todo, nunca salen de la misma manera, lo disfruto como si fuera la primera vez” cerró en la charla que tuvo, en su preparación, a Georgina Müller, Daiana Coppero y el equipo de Central de Noticias.
Y hacia ahí fuimos. Con pochoclos, alguna gaseosa, como si fuéramos niños. A disfrutar de un circo. Y transformarnos.
