Graciela Alderete: “Yo no pierdo la esperanza, pero sé que nunca voy a tener a justicia”
Como en cada marcha por justicia, la madre de Mara Navarro estuvo en el centro local en la convocatoria por Enzo Marconi. “Ya no creo en nadie, ni en Dios”, se sinceró.
“Nunca hice marchas por esto, siempre quedas vos solo, el familiar directo. Y no puede ser”. Como sucede en cada marcha en pedido de justicia, Graciela Alderete, la madre de Mara Navarro, dijo presente y acompañó en silencio la convocatoria. Inclusive, se alejó de los flashes y los micrófonos, a sabiendas que el reclamo y el dolor en este caso correspondía a otra familia.
No obstante, Central de Noticias fue a su encuentro y consultó por sus sensaciones. “Es como siempre, acá la gente es muy fría, no acompaña, hasta que no le pasan en carne propia”, se quejó con respecto al acompañamiento de la comunidad local a la manifestación convocada por la familia de Enzo Marconi, el adolescente asesinado hace exactamente dos años.

“Que se haga justicia”, reclamó mientras de fondo se oía un largo listado de nombres de víctimas. “Hasta que la gente no sabe el dolor de uno, no le da importancia. Ya no sé cómo es esto, es el dolor de nosotros y nada más. es impresionante”, añadió.
Sobre la causa puntual de Mara, quien fue vista por última vez en octubre del 2004, narró que “Yesica (en referencia a la madre de Enzo Marconi) tiene el mismo abogado que yo, Ariel Pellegrino de Tandil, que nunca más me llamó. He intentado y me da el contestador, ni se cómo está la causa”, reconoció. Agregó que desde su parte “sigo recordándolo con las notas” y en ese sentido recordó que “ahora en abril son 17 años que se encontraron los restos”, que fueron hallados en un predio cercano a la actual ubicación del bingo local.

“Yo no pierdo la esperanza pero sé que nunca voy a tener a justicia. Es triste, es muy, muy triste. No sé hasta cuando tendré fuerzas, pero tampoco creo en Dios, ya no creo en nadie. Si estuviera Dios por lo menos vería un avance, una justicia por alguien”, se desahogó.
Inclusive hermanó su caso con el de Enzo Marconi no sólo en el reclamo de justicia o en contar con el mismo abogado, sino que el autor “está suelto, y uno lo tiene que estar cruzando y lo miran como si uno fuera el asesino”. “Esperemos que alguien tenga la suerte de tener justicia”, finalizó.

