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El fin del talle único: los alcances de la Ley de Talles

La norma contempla un sistema único normalizado de identificación de talles de indumentaria y rige para quienes comercializan vestimenta nacional o importada. Los detalles de la Ley y la opinión de Victoria Altavista, una activista local.


Por Yesica Guevara de la redacción de Central de Noticias 

 

El pasado miércoles el Gobierno finalmente reglamentó a través de un decreto, la Ley de Talles que establece un sistema único de identificación de talles de indumentaria (SUNITI) en todo el país. Deberá ser implementado para la totalidad de la indumentaria, incluido calzado y uniformes de trabajo.

 

El Poder Ejecutivo determinó que “será considerado acto discriminatorio cualquier práctica abusiva, vejatoria o estigmatizante referida al aspecto físico, género, orientación sexual, identidad de género u otra característica de las consumidoras y los consumidores”.

 

Esta normativa establece que la totalidad de la indumentaria destinada a la población a partir de los 12 años de edad deberá ser fabricada, confeccionada y comercializada de conformidad con dicho sistema, cuyos talles estarán estandarizados según las medidas corporales de la población argentina, surgidas de un estudio antropométrico.

 

     

 

Las medidas corporales estandarizadas se establecerán a partir del estudio que estará a cargo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), con un plazo establecido para su realización de 240 días.

 

Es importante indicar que la ley no exige a comerciantes, fabricantes e importadores de indumentaria tengan en venta una cantidad mínima de talles. Solo les exige adecuarse a la tabla brindada por el SUNITI.

 

    

 

Además, se excluyó la indumentaria denominada de alta costura o de diseño de autor; las prendas confeccionadas a medida y, en general, aquellas que se hayan realizado de manera personalizada a pedido de consumidoras y consumidores; los accesorios de vestir (corbatas, bufandas, pañuelos, medias, guantes y sombreros, entre otros) y los implementos destinados a la protección personal en tareas laborales.

 

 

En defensa del cuerpo real

 

Tiempo atrás, Victoria Altavista realizó junto a un grupo de activistas locales y una tienda de indumentaria una campaña para exigir el fin del talle único y visibilizar la problemática. En diálogo con Central de Noticias celebró la reglamentación de la ley que fuera sancionada hace un año y medio por el Congreso Nacional.

 

Para Victoria, significa “un paso más para terminar con la discriminación sobre los cuerpos y las cuerpas disidentes”. Reconoció que “hay un cambio importantísimo a nivel sociedad” aunque aún falta recorrer mucho camino: “Hay que seguir avanzando por más derechos. La lucha va a ser larga pero los cambios se están dando”.

 

 

A partir de la campaña que realizó, recibió mensajes de muchas personas que le contaron la experiencia de entrar en una tienda “y salir llorando porque no encontrás ropa”.

 

Victoria se preguntó¿Qué es el talle único? Mi cuerpo no es igual a de otras personas. Muchas veces, por eso, sentís que tu cuerpo no encaja en la sociedad. Tiene que desaparecer la discriminación y la falta de respeto hacia los otros y otras”, concluyó.