“Patear el hormiguero” y las movidas en las calles
Cristina Fernández y el acto frente a su casa. Horacio Rodríguez Larreta, liderazgo y candidatura. La demanda habitacional, nuevamente en el debate local. El cambio de autoridad en la Junta Vecinal Los Robles.
(Este es un extracto del newsletter Volver a las Fuentes*, realizado por Josefina Bargas y Alexis Grierson. La versión completa la pueden leer acá).
La hora y media de Cristina Fernández de Kirchner con su “defensa ampliada pública” por Youtube fue suficiente para que, en cuatro días, pase de estar en el ojo de la tormenta por una irremediable condena por la causa Vialidad a, prácticamente, ser aclamada como candidata a presidenta por el Frente de Todos en 2023.
“Provocar así a la militancia fue como patear un hormiguero” señaló una dirigente del espacio a nivel local. Rápidamente, desde el Partido Justicialista y las “orgas” del Frente de Todos comenzaron a organizarse para reunirse, para repudiar, para marchar.
En paralelo, el epicentro de la escena estaba en el coqueto barrio de Recoleta, lugar donde reside la vicepresidenta, y donde hubo un operativo “cuidar a Cristina” que llegó a su punto más tenso este sábado, con algo que les vamos a contar en un rato.
El fiscal federal Luciani, sin querer -o queriendo, pero otra cosa- generó un efecto adverso: los alegatos (con inclusión de pruebas en esa instancia, algo completamente insólito en el ámbito jurídico) sonaron más a una actuación que a lo que realmente se debería juzgar, si hubo hechos de corrupción en el marco de medio centenar de obras viales durante la época kirchnerista.
Hasta el propio Miguel Ángel Pichetto admitió que será difícil probar la causa de asociación ilícita: ¿qué gobierno se forma, se presenta a una elección, las gana y llega al poder solo para robar? Aunque esté lleno de malpensados, es prácticamente irrisorio algo así.

Pero además hay algo más grave para la institucionalidad de la democracia: ¿un Presidente, es responsable por absolutamente los actos de todos los funcionarios públicos que ejercen sus cargos durante un mandato? Con esto podríamos compararlos con ejemplos diversos: supongamos que la causa Terrenos en Olavarría avanza y se corrobora que el funcionario implicado hasta ahora es responsable. Bajo esa perspectiva, ¿Ezequiel Galli es responsable por los actos de ese funcionario? A las claras no. Bajo la perspectiva de Luciani, si.
Un segundo ejemplo: ¿es denunciable y generador de una condena el préstamo multimillonario que tomó Mauricio Macri con el FMI durante su presidencia, durante 2018? A pesar de que es una pésima política y algo que generó daño al país, no. Es una decisión de gobierno, gobierno que ejerció gracias al mandato popular. Judicializar la política puede ser riesgoso para la institucionalidad de todos los estamentos, ya sea el nacional y hasta el municipal. Ejemplos sobran.
Incluso con conceptos totalmente repudiables e innecesarios, como el del Presidente Alberto Fernández que, en vez de cantar una de Lito Nebbia, comparó a Luciani con Alberto Nisman y deseó que el fiscal de Vialidad no corra el mismo destino que el de la causa por el Memorándum con Irán. Dejá Alberto, no ayudes le piden los propios.
Juntos intentó llevar a un juicio político al presidente por estos dichos. Sí, judicializar, ¡qué raro! Quien tuvo mesura en este punto (aún con la postura de que la vicepresidenta es culpable) fue el radical Facundo Manes: condenó los dichos, pero admitió que “no es para un juicio político” sino es, justamente, llevar a la política al camino incesante del expediente judicial. ¿Qué le queda, sino, al diputado Facundo Sánchez de Juntos que pidió la pena de muerte a Cristina Fernández de Kirchner por “Traición a la Patria”?
Una sobreactuación atrás de la otra.

En concreto, el “si la tocan a Cristina” empezó a ganar fuerza. Cada vez más. Hasta que llegó el sábado. Reuniones en plazas de todo el país, posicionamientos cada vez más multitudinarios… y Larreta que generó, con una movida policial, la enorme marcha en Recoleta. En un rato trataremos de desmenuzarlos.
Obviamente, todo esto tiene una bajada local: el viernes, en el Ateneo Néstor Kirchner, el Frente de Todos convocó a un plenario para apoyar a la vicepresidenta. El resultado fue muy positivo: dirigentes, legisladores, funcionarios y militantes colmaron las instalaciones y se mostraron juntos como hacía tiempo no se veía.
El “regreso” más rutilante fue el de Eduardo Rodríguez que si bien ya había compartido lugares y momentos con César Valicenti, Federico Aguilera y otros dirigentes del Frente, se mostró presente en la actividad como uno de los oradores. A todos los unía Cristina. Paradójicamente, quien incluyó a Sergio Massa y pidió “cuidarlo” fue Valicenti, quien señaló que más allá del “ataque judicial” a Cristina Fernández, se debe cuidar la gestión provincial y nacional (lo dijo en ese orden).
El viernes ya se había presentado un comunicado de apoyo con las firmas de 17 agrupaciones sindicales y el PJ de Olavarría.
La movida de la Justicia aprovechada por la oposición provincial y nacional generó algo que nadie esperaba: la unidad del Frente de Todos que tras los últimos cimbronazos parecía completamente irreconciliable. “En vez de dejarlos desangrar le dieron una vida más” dijo un analista de toda esta historia.
Una última pequeña reflexión: algunos sectores siguen pensando -incluso bajo mismas metodologías- que el peronismo va a desaparecer como fuerza política. A esta altura, sobran los ejemplos que muestran que el peronismo es el movimiento político más importante de los últimos -nos atrevemos a decir- 100 años. Con lo bueno, lo no tanto, con los que llegaron al poder en nombre del peronismo, los que lo hicieron bien, o mal. Menospreciar tamaña fuerza es menospreciar al pueblo argentino, aunque no todos se autoperciban como tal. Ya lo dijo el General: “peronistas somos todos…”.
Mauricio Rodríguez Larreta
A muchos les resultó “sorpresiva” la decisión de la gestión Larreta de vallar todos los alrededores del domicilio particular de Cristina Fernández en Recoleta. Decisión que generó más bronca, que potenció el “todos con Cristina” y que derivó en que la mayoría de las convocatorias a plazas de diversos puntos del país sumen asistentes y además, los que estaban cerca decidieran ir a concentrarse a CABA. Olavarría fue uno de los casos en el que la militancia acudió a Capital Federal, aunque aquí la movida ya se había hecho.

La realidad, ¿fue sorpresiva? No tanto. Sobre todo para las aspiraciones de Rodríguez Larreta, que con esta decisión (incluso la repudiable de reprimir la manifestación) lo ponían en el centro de Juntos en este momento, el más importante de la disputa Cristina vs Justicia y, por decantación, vs el Pro.
El primer punto es ocupar, por primera vez de forma clara, el lugar de Mauricio Macri. Era incesante el enojo hacia Larreta por la decisión que tomó de “blindar” los alrededores de la casa de Cristina y alejar las manifestaciones. “Le copamos la parada a estos chetos” era una de las tantas frases que se escucharon. No sólo encabezó la decisión, sino que se hizo cargo, encabezó una conferencia de prensa con la dirigencia del Pro (que lo mostró como líder) y se paró bien enfrente a Cristina Fernández, en esta histórica grieta. “Larreta es Macri” se leyó en muchas oportunidades. Y ojo, porque pareciera que ese era el objetivo. Y si se leyó mucho, es que fue efectivo.
El segundo punto deriva del primero: ocupar el lugar de Mauricio Macri es, además, una forma de diferenciarse de Sergio Massa, alguien que por lo bajo está haciendo un trabajo que, parecía, sería el inevitable para Larreta si llegara a la presidencia en diciembre de 2023. Sus pensamientos similares, más “moderados” eclipsaban las intenciones del Jefe de Gobierno porteño y con esta decisión, se mostró en uno de los polos de atracción, con valores más vinculados al Pro y en la búsqueda de ese diferencial que lo consagre como candidato.
No pareciera, bajo este análisis, que se avizoran tiempos de moderados (como muchos afirmaban hace algunas semanas). Más bien todo lo contrario: las acciones de la última semana mostraron que los dos espacios políticos más importantes del país buscarán los extremos, y de allí pescar a la “ancha avenida del medio”. Esto, cabe decir, posiciona a Cristina Fernández de Kirchner como candidata (el deseo de muchos dirigentes tras lo sucedido con Alberto Fernández) pero paradójicamente encuentra a Larreta, también, en ese lugar. Y mucho es producto de esa movida.
Un recorte “eficiente”
Poco se lo leyó al intendente Galli sobre lo sucedido durante la última semana a nivel nacional. Tan solo un tuit que será el puntapié para hablar del recorte eficiente de Sergio Massa.
“Mientras sigue el show de Ella, Sergio ajusta 70 mil millones en Producción, 50 mil millones en Educación, 50 mil millones en Hábitat, 20 mil millones en Obra Pública, 10 mil millones en Transporte y 10 mil millones en salud (pero tenemos Ministerio)” ironizó el jefe comunal bajo el hashtag #AhPeroMacri.

Lo concreto es que Massa llegó con un objetivo, el del recorte duro pero disimulado. Bajo una luz verde de sindicatos que, por cercanía ideológica, prefieren esperar y dilatar los tiempos del impacto más duro. El objetivo es ajustar las cuentas a más no poder. Y vaya que es eficiente.
Simbólicamente, decir “eficiente” tiene una connotación positiva: si alguien es eficiente, significa algo bueno. En este caso diremos eficiente en el concepto más literal de la palabra. Cuando Massa asumió como súper ministro de Economía, el objetivo era pasar la tijera por todo el Estado en búsqueda del famoso déficit fiscal cero. ¿El resultado? Es bueno para sus objetivos, obviamente no es bueno para algunos sectores del país.
Pero, momento Vengadores de esta edición, era inevitable. Y eso también es importante mencionarlo. Si bien la oposición se enoja -con cierta razón- por la “comprensión” sindical para con el gobierno, hay una cercanía ideológica que permite que esto se lleve adelante por ahora sin mayores traumas al menos en el presente. Y además, era algo que la oposición piensa en llevar adelante como eje de campaña de cara a 2023. La clave estará, como siempre, en la macro: frenar la suba de precios, aumentar salarios, reactivar la economía, captar dólares y cumplir con el Fondo Monetario Internacional. Todo eso, junto, es imposible.
Mientras todavía sobrevuela la pregunta de por qué Massa sí y Guzmán no, el ahora Ministro de Economía es eficiente. Y bajo la presión de querer ser candidato a Presidente, sabe que no puede fallar.
Y ojo, porque Massa tiene una ventaja y un temor: la ventaja es que el ajuste más fuerte arrancó cuando la Justicia avanzó, fuerte, contra Cristina Fernández. Ella se defendió y en la épica de su defensa “arrastró las marcas” como bien se señala en el fútbol. ¿El temor? Que se lleve las marcas, haga una de Maradona, sea candidata y Massa se quede como Valdano esperando el pase mientras Diego gambeteaba a los ingleses.
Mientras tanto, el ajuste. Claro.
Vivienda, al centro
La sesión del Concejo Deliberante del jueves devolvió la demanda habitacional al debate local. Un grupo de vecinos de Sierras Bayas se presentó en el recinto y entregó una nota a todos los bloques que, en rigor, estaba dirigida al intendente con quien expresaron sentirse “decepcionados” por la demora de 7 años en el loteo de las tierras donadas por ETA para hacer un barrio. “La documentación está durmiendo en el cajón de algún funcionario que debió elevarlo a la Provincia” se quejaron.

En duros términos plantearon la resignación de pagar alquiler o seguir viviendo en casa de sus padres por imposibilidad de irse. “Usted no puede entenderlo, vive en otra realidad, tan diferente a la nuestra” le dijeron a Galli en esa nota.
Según comentaron, el expediente se envió tres veces desde Olavarría a La Plata y fue rechazado por “un error”. Siempre el mismo. En los minutos en que la presidencia del HCD cedió para que hablara Leonardo Araya, uno de los sierrabayenses que estuvo en la sesión, aprovechó para señalar que “es vergonzosa” la situación, remarcar la gravedad del déficit habitacional en Sierras Bayas y pedirle a los concejales que los ayuden a avanzar con el trámite.
Iniciada la sesión, también el tema de viviendas estuvo en debate. Es que el Frente de Todos presentó un pedido de informe por el programa que se aprobó en mayo de 2021 para poner a disposición 72 lotes para vender a vecinos de Colonia Hinojo. Pasó más de un año y los vecinos aseguran que no tuvieron más novedades.
Mercedes Landívar, la presidenta del bloque, expuso su crítica a la gestión de política habitacional de Galli. Además de esta situación, hizo referencia a un pedido de los vecinos de Colonia San Miguel por lo mismo y también a que las viviendas TUVI industrializadas “están igual hace varios meses y cuatro casas ya son inhabitables”. Sobre este último plan, también cuestionó que el Municipio no responde a los adjudicatarios.
A todo esto, mientras sesionaban los concejales, frente al Palacio San Martín había una manifestación de la Unidad Piquetera (el Polo Obrero y el FOL) donde también la necesidad de viviendas fue uno de los reclamos centrales. Una de las voceras, Lorena Bramajo, contó la situación de quienes alquilan departamentos por día: “Cualquiera de nosotros para acceder a eso tiene que contar con 4 mil pesos diarios más depósito. O sea, que para entrar a un departamento por día tenés que contar con 8 mil pesos. Es imposible”.
A eso añadieron luego el panorama para quienes atraviesan violencia de género, cuyas necesidades de contar con un espacio donde alojarse son aún más urgentes y, en general, la respuesta sale de las organizaciones sociales para hacerle frente a esa necesidad de la protección más básica y de contención.

En esta oportunidad, los manifestantes fueron recibidos por el secretario municipal Diego Robbiani. Pudieron exponer los reclamos principales -entre ellos que se aumente el monto de la tarjeta Cabal y que se permita comprar artículos de higiene y limpieza- y las situaciones más urgentes a atender. En cuanto al diálogo, dejaron ver su optimismo por la atención municipal para los “casos puntuales”. En el cuadro general, mostraron que la situación económica y social ya es apremiante y no hay margen para más presiones. ¿Dijimos Sergio Massa eficiente?
¿Una buena? Sí, hubo. Al menos es un paso adelante: el Municipio ya lanzó la licitación para empezar con las obras que permitan avanzar con el loteo de la llamada “chacra 398”: los terrenos ubicados detrás del barrio Coronel Dorrego por los que en julio se firmó el convenio con el Ministerio de Desarrollo Social en el marco del Fondo para la Integración Socio Urbana (FISU). Esta semana se abrió la licitación para la apertura de calles.
Una plaza, una escuela, otra incompatibilidad
Desde el barrio Los Robles y sus alrededores sonó un megáfono: “defendamos nuestra plaza”. Una movida vecinal, que sumó apoyo de la junta vecinal de ese sector, se opone a lo que anunció Ezequiel Galli el 15 de julio: que se construya la sede para la Secundaria 22 en ese sector.
En rigor, el intendente hizo ese anuncio y no dio más precisiones públicamente. Los vecinos aseguraron que la escuela se va a construir en la plaza, y más precisamente en el sector de Pérez Esquivel y Vicente López. Pretenden conservar la plaza tal como está, son dos manzanas en total, y que la escuela se construya en otro sector. Hasta llegaron a sugerir que se haga en una parte del futuro loteo de La Colmena, que actualmente pertenece a un empresario y hace pocos meses pasó a considerarse zona urbana.

¿Por qué pasó más de un mes entre que el intendente hizo el anuncio y los vecinos salieron a manifestarse? “Porque recién nos enteramos ahora” dijo uno de los que impulsó la movida.
La presidenta de la Junta Vecinal, Mariela González, explicó que hubo cierta confusión entre los vecinos porque creyeron que lo que eran dos anuncios distintos había sido uno solo. Es que en marzo ya se había dado a conocer la construcción de una escuela en un predio de esa misma esquina, solo que de la cuadra opuesta: allí se proyecta construir el Centro de Formación Integral, en un lote que ya le pertenece a ese establecimiento educativo. La obra iba a financiarse desde el Ministerio de Educación de la Nación, pero la licitación quedó desierta. En el caso de la Secundaria 22, la obra será municipal.
Los vecinos que ayer se reunieron en la plaza para manifestarse con banner, banderas y pancartas, expusieron como argumentos el uso de la plaza y la identidad e historia del barrio para oponerse a la construcción de una escuela en el predio. “No estamos en contra de la escuela, sí de que se haga en la plaza” repitieron todos. Comenzaron a reunir firmas para un petitorio y volverán a manifestarse el domingo próximo cuando se festeje el “Día de la Niñez” en la plaza.
Hay que decir que ni bien se conoció que desde el barrio Los Robles estaba el descontento de los vecinos, el Municipio salió con una aclaración. “Por la ley 8.912/77 se establecen las superficies que se tiene que ceder para espacio verde y para espacio comunitario en cada barrio”. Con ello, se explicó que “cuando se realizó el plano de mensura del barrio Los Robles, están ambos espacios ya establecidos en articulación”.
En referencia a esa delimitación, uno de los vecinos indicó que ya tomaron conocimiento de la legislación local y aseguran que tienen razón. “El espacio comunitario es del año 1994 y en el año 1999 hubo otra ordenanza donde se lo considera espacio verde. Por eso es la pelea”.

Pará, pará, pará … diría el famoso conductor. ¿Mariela González es la presidenta de la Junta Vecinal de Los Robles? Sí, desde el viernes y de forma interina.
Javier Frías, el también concejal oficialista, pidió licencia en el cargo presionado por los restantes miembros de la junta. “No puede estar de los dos lados” fue la explicación que dio una integrante de la entidad barrial con mucha trayectoria en la comisión directiva ante la consulta. Reveló con ello que Frías buscaba sostener su posición de referente del intendente, pero ya no era posible ante la decisión de la Junta de apoyar a los vecinos “autoconvocados” en su reclamo contra el Ejecutivo.
Tras haberse cuestionado su rol como concejal por su pertenencia a una empresa proveedora del Municipio, ahora Frías quedó cuestionado como autoridad en la entidad vecinal. A pesar de la incompatibilidad, en la banca se sostuvo a fuerza de la mayoría de Juntos, pero en la comisión de Los Robles no corrió con la misma suerte. Igualmente, este camino recién empieza y la salida de Frías es momentánea por una licencia.
* Un extracto
Esta publicación es parte de la edición de este domingo del newsletter Volver a las Fuentes que escriben Alexis Grierson y Josefina Bargas. La edición completa está disponible aquí y se pueden suscribir de forma gratuita para recibirlo por mail dejando sus datos en este formulario.

