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Un recorrido por la planta depuradora de líquidos cloacales de Olavarría

Cómo funciona el tratamiento de residuos cloacales: el paso a paso explicado por el jefe de la planta, Raúl Ferreira.


 

Este viernes por la mañana, Coopelectric invitó a visitar la Planta de Tratamientos de Líquidos Cloacales en el marco de la conmemoración de los 25 años de concesión del servicio. Estuvieron el presidente del consejo de administración, Cruz Arouxet, que abrió el encuentro con la bienvenida a los asistentes, y el jefe de la planta, Raúl Ferreira, encabezó el recorrido para mostrar el funcionamiento.

 

El objetivo fue “hacer una visita que nos eduque a todos y nos enseñe a todos un poquito de qué se hace en la planta, cómo se tratan los residuos y cómo terminan arrojándose a las aguas del arroyo Tapalqué” dijo Arouxet.

 

 

El recorrido estuvo a cargo de Ferreira quien dio cuenta de su intención de desmentir versiones sobre problemas en el funcionamiento de la planta y de vertidos contaminantes al arroyo. “Lo importante es que ustedes salgan convencidos de que la planta depuradora funciona como corresponde. La cooperativa hace mucho esfuerzo, invierte mucho para que el vuelco final sea óptimo. Todos trabajamos para que el éxito sea total y todos los olavarrienses puedan disfrutar el arroyo” destacó.

 

 

La planta se ubica en Rivadavia y calle 130. En un predio de unos 200 metros por 300 metros, donde trabajan en total seis operarios. Además de Raúl Ferreira, se cuentan Daniel Villamayor, Hugo Daniel Goroso, Leonardo Rodríguez, Fabián Rodríguez y Hernán Cejas.

 

Se reciben los líquidos cloacales de la planta urbana de Olavarría que llegan tanto desde los colectores subterráneos, como desde los pozos domiciliarios a través de camiones atmosféricos. La planta procesa 750 metros cúbicos por hora y ya se proyecta su ampliación con una tercera línea para el tratamiento.

 

El proceso

 

Las descargas del sistema de cloacas, el 80% de lo que se procesa, y el vuelco de los camiones atmosféricos, el restante 20% de los líquidos recibidos, inicia el proceso.

 

 

El volcado de los camiones se arroja a un tanque donde se mezcla con el agua del sedimentador primario para que el vertido al proceso no sean crudo.

 

De allí se une con lo que llega desde el sistema de cloacas y pluvial de la ciudad a una boca con rejas donde quedan atrapados los sólidos que deben ser retirados por un operario cada dos horas. Los sólidos retirados se disponen en un contenedor que semanalmente la empresa Malvinas lleva al relleno sanitario.

 

De esa forma, el primer depurado de los líquidos se hace mediante una reja. Este sistema fue ideado por los operarios de la planta para evitar que los residuos sólidos lleguen a las bombas y produzcan daños en esos equipos. Con este sistema se aumenta la eficiencia del sistema y se previenen problemas.

 

 

En una cisterna, en una sala de bombas, se concentran todos los líquidos a tratar. Se destacó que el Municipio adquirió tres equipos de origen francés con capacidad de tratar 600.000 litros por hora. Con ello se reemplazaron las bombas que funcionaban anteriormente, que habían sido instaladas en 1968.

 

“Esta planta está capacitada para almacenar 750.000 metros cúbicos de agua y con las bombas que hoy tenemos superamos el millón de metros cúbicos. Hasta hoy, la capacidad de la planta está sobrada” subrayó Ferreira.

 

 

Tras el paso por las rejas y la primera decantación por bombeo, el agua va hacia dos piletones denominados “primarios”. Allí hay dos barredores: uno de superficie y otro de fondo.

 

En el fondo se “empuja” el barro que pasa a tratarse en un tanque espesador. En la superficie se barren grasas que caen sobre unos carros y se depositan en zanjas para su posterior retiro por parte de una empresa contratista.

 

 

Tras esta segunda decantación, los líquidos pasan al percolador. En esta instancia del tratamiento se localizó la falla que admitió Ferreira que existe hoy en el sistema. Se trata de un problema que impide que giren las pistas que deben hacerlo las 24 horas. “Lamentablemente el proveedor sufrió un problema de salud. No sabemos si va a poder continuar trabajando. Igualmente el personal de planta lo arregló momentáneamente para que funcione como corresponde. Hoy la planta está funcionando al 100%, tratando el agua como corresponde” enfatizó.

 

Los dos percoladores tienen piedras en las que se acumulan bacterias que transforman en líquido las pequeñas partículas sólidas que puedan pasar. Son las colonias que regulan el funcionamiento de la planta. “Las bacterias son importantísimas por eso nosotros tenemos mucho cuidado en la descarga de los atmosféricos, porque si vienen con hidrocarburos hay que cortar la descarga y seguramente llamarles la atención, ya que afectan a estas colonias” señaló el jefe de planta.

 

 

Cuando ya todo se ha transformado en líquido pasa al sedimentador secundario: dos contenedores donde nuevamente se filtra.

 

De allí pasa a la cámara de cloro: se le agrega cloro al 80% puro. Esta es el agua que empieza a transitar el último camino hacia el arroyo Tapalqué. Desde esta cámara hasta el arroyo hay unos 4 kilómetros donde los líquidos siguen oxigenándose. Pasa por adentro del predio del Regimiento local, predio lindero a la planta.

 

“En el vuelco final sale con los parámetros normales” enfatizó Ferreira quien describió que “el agua sale transparente totalmente, más el cloro puro”.

 

 

El barro

 

Como se explicó en los primeros pasos del proceso, el barro que se retira de los dos fondos de los primarios. Cada dos horas va al cilindro donde se amasa con agua que llega de los mismos fondos y cada 21 días pasa a los digestores. Hay dos digestores donde hierve y genera gas metano.

 

Este barro ya cocinado se vierte en piletas de secado y luego se lleva al relleno sanitario, tarea a cargo de una empresa tercerizada. “Es un barro que es un corcho, no pesa absolutamente nada. Esto para lo único que serviría es para abono” mostró Ferreira el resultado del disecado.

 

 

Invitados

 

Para la recorrida estuvieron los concejales Martin Endere y Miriam Mosescu (Juntos), y Belén Vergel y Pancho González (UCR-Juntos). También asistió el delegado municipal en Coopelectric, Fermín Ferreira, y el contralor municipal, Emanuel Laportilla.

 

Por la cooperativa, además de Cruz Arouxet, estuvieron el contador Óscar López, la gerenta de Obras Sanitarias, Nora Prieto, y numerosos integrantes del Consejo de Administración de Coopelectric así como del cuerpo de delegados.

 

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