Guillermina Amespil cuestionó la política de seguridad municipal y reclamó más prevención
La concejal del PRO advirtió sobre una seguidilla de hechos delictivos y cuestionó la falta de información oficial. Además, anticipó que el bloque elaborará su propio mapa del delito.
La concejal Guillermina Amespil, referente del bloque PRO y Juntos por Olavarría, cuestionó la respuesta del gobierno municipal ante los hechos de inseguridad registrados en los últimos días y reclamó mayores medidas de prevención, información pública y acciones concretas para brindar tranquilidad a los vecinos.
En una entrevista con FM Sapiens 102.7, en el programa Levantate, Amespil se refirió al comunicado difundido por su espacio político, titulado “Inseguridad: Olavarría necesita menos relatos y más gestión”. En ese documento, el bloque cuestionó al intendente Maximiliano Wesner y al secretario de Seguridad, Elías Quintas, por considerar que no están ofreciendo respuestas acordes con la gravedad de la situación.
La edil sostuvo que la sucesión de hechos delictivos en un período breve encendió las alarmas y señaló que los episodios registrados presentan distintas modalidades, desde asaltos a comercios y viviendas hasta robos en zonas rurales y sectores cercanos al casco urbano.
“Lo que pasa es que cuando uno habla de inseguridad no es casualidad que pasen varias cosas en una misma semana, en diez días. Es al contrario, es cuando más se encienden las alarmas”, expresó Amespil.
En esa línea, describió la diversidad de situaciones que, según indicó, se vienen registrando: “Asaltan un comercio como asaltan una familia durmiendo, como lo que está sucediendo en los campos, campos que ni siquiera tenés que salir del casco urbano. Estamos hablando, algunos suceden antes de llegar a la Ruta 51”.
Frente a este panorama, cuestionó las respuestas que buscan relativizar la problemática y sostuvo que reconocer lo que sucede es el primer paso para abordarlo. “Lo peor que podés hacer para abordar la inseguridad es negar la realidad, porque nadie recibe señales de calma, de que todo va a estar bien. Parece que nada pasa, que hay que tener suerte y que nadie se ocupa”, afirmó.
Consultada sobre si su preocupación se relaciona con la cantidad de hechos registrados en pocos días o con la gravedad de algunos episodios, la concejal respondió que ambas cuestiones son relevantes. “Todo, porque cada uno de esos hechos significa una familia violentada, y nunca vuelve a ser igual la vida de esa familia”, señaló. Y agregó: “En Olavarría no nos podemos permitir que nos arranque la tranquilidad de esta manera”.
Cuestionamientos a la información oficial
Amespil también puso en duda que la disminución de las denuncias informada por el municipio represente necesariamente una baja de los delitos. Según planteó, algunas víctimas podrían no denunciar por temor, por lo que consideró necesario analizar los datos oficiales junto con la información que reciben de los vecinos.
“Es una falta de respeto que a vos te pase algo y te digan: ‘Igual están robando menos’, pero a mí me robaron”, manifestó durante la entrevista.
En ese sentido, reclamó que el gobierno local brinde respuestas concretas y transmita garantías a la comunidad. “El municipio se tiene que ocupar, se tiene que dar tranquilidad, se tiene que dar las garantías de que a la barriada lo que está pasando no va a pasar más”, sostuvo.
La concejal explicó que su espacio accede a información municipal y a testimonios de vecinos, comerciantes y trabajadores de distintas dependencias, incluida la Policía. A partir de esos aportes, señaló que existen preocupaciones vinculadas con el funcionamiento de la Secretaría de Seguridad.
“Nosotros tenemos la información oficial, que es la que cada tanto reporta el municipio, y después lo que los vecinos nos van haciendo llegar”, detalló. También mencionó los aportes de “trabajadores de distintas áreas, de distintas dependencias, no solo del municipio, sino también, obviamente, de la Policía”.
Sobre la información difundida durante la emergencia de seguridad, Amespil recordó que el municipio había asumido compromisos relacionados con la implementación de medidas y la provisión de datos. Sin embargo, cuestionó la correspondencia entre los números oficiales y las experiencias que le transmiten los vecinos.
“Cuesta creer en esa información, no en el sentido de que estuviera falseada, sino que creo que no se condecía con lo que los vecinos estaban viviendo”, aclaró.
La edil insistió en que una reducción de las denuncias no equivale necesariamente a una disminución de los robos. Como ejemplos, mencionó los hechos en la vía pública y los robos de bicicletas a chicos. “Hay muchos robos en la calle, mucha incomodidad con los chicos, los chicos más chicos que les roban la bicicleta. No sé, cosas que en la barriada no tienen que pasar”, expresó.
Además, consideró que las autoridades deben dar explicaciones sobre las medidas que se implementan y asumir la responsabilidad de comunicar tanto los resultados favorables como los problemas pendientes. “Hay que dar la cara y mostrar a los vecinos que se están ocupando”, remarcó.
Reclamo por medidas de prevención y comunicación
La referente del PRO y Juntos sostuvo que es necesario comunicar de manera clara qué acciones se están llevando adelante para prevenir el delito. Entre los puntos que mencionó, planteó interrogantes sobre el funcionamiento de los móviles policiales, la reasignación de recursos, la cobertura de las zonas rurales y el trabajo de la patrulla rural.
Amespil cuestionó también la falta de respuestas a los planteos de su espacio y describió dificultades en el diálogo con el secretario de Seguridad, Elías Quintas.
Según explicó, el funcionario fue convocado en el marco del Consejo de Seguridad, aunque consideró que los intercambios no permitieron avanzar en las cuestiones planteadas. “Cuando nosotros intentamos comunicar alguna cuestión, nunca se tiene en cuenta la experiencia que pudimos haber tenido en ocho años de gestión, en que algunas cuestiones siempre pasaron, o cuando pasan sabemos cómo abordarlas”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que las discusiones sobre seguridad no deberían quedar limitadas a las diferencias partidarias. “Ya cuando el interlocutor te plantea la conversación desde ese lugar, la conversación al menos con esa persona no tiene mucho sentido tenerla”, señaló.
La concejal aseguró que su espacio continuará utilizando otras vías para visibilizar la situación y reunir información. “Por eso recibimos la información, estamos en la calle. A los vecinos nos cuentan, con los vecinos nos llaman, los vecinos nos describen, los comerciantes nos describen, la gente del campo nos llama, nos pide ayuda. Bueno, le ponemos palabras a lo que el municipio no quiere ponerle”, manifestó.
Entre sus principales reclamos, Amespil pidió que se informe si se incrementaron los patrullajes, cómo se distribuyen los recursos y de qué manera se cubren los distintos sectores del partido.
“¿Hay más patrulla? ¿Qué pasa con la UTOI? ¿Se puede reasignar? ¿Las cuadrillas cómo se están moviendo? ¿Cómo se está cubriendo el campo? ¿Cómo funciona la patrulla rural? Todo esto se podría saber”, enumeró.
También reclamó información accesible sobre los números de emergencia y las herramientas de prevención disponibles para la comunidad. En particular, hizo referencia al programa Ojos en Alerta y pidió que se informe cómo funciona actualmente, cuál es su denominación y de qué manera pueden utilizarlo los vecinos, incluidos los más jóvenes.
“¿Cuáles son los números? ¿Cómo funciona Ojos en Alerta? Ahora que tiene otro nombre, que el gobierno de Wesner le quiso cambiar el nombre. ¿Cómo se llama ahora? ¿Cómo se usa? Los chicos más chicos, ¿cómo pueden acudir?”, preguntó.
Para la concejal, la difusión de estos recursos constituye una parte fundamental de la política preventiva. “Son herramientas que están disponibles, que los vecinos tienen que conocer y que pagan por eso”, remarcó.
En ese sentido, consideró que el Ejecutivo debe explicar qué medidas adopta antes de que ocurran nuevos episodios. “Es prevención, es antes, que no se me rompa la vida. Eso estamos pidiendo, que se llegue antes”, afirmó.
El bloque elaborará su propio mapa del delito
Ante lo que considera una falta de información suficiente por parte del municipio, Amespil anticipó que su espacio político continuará recopilando datos para elaborar un mapa del delito propio.
“Vamos a seguir recabando información. Vamos a tener nuestro propio mapa del delito. Vamos a ocupar el lugar que el municipio no ocupa, si es necesario”, sostuvo.
La edil señaló que su bloque presentó proyectos y propuestas vinculados con la seguridad, aunque afirmó que no fueron tenidos en cuenta. También mencionó que la Unión Cívica Radical difundió un comunicado sobre la problemática durante el fin de semana.
En relación con las críticas que recibe la oposición por sus planteos, Amespil insistió en que la discusión debe centrarse en las respuestas a los vecinos. “Nosotros sí estamos trabajando en el tema. Sí queremos hacer las cosas distintas, sí presentamos proyectos, sí presentamos propuestas. Y no se las tiene en cuenta”, expresó.
Además, reclamó que el municipio informe de manera periódica las acciones que lleva adelante y los resultados obtenidos. “Se tiene que comunicar qué se está haciendo”, enfatizó.
La concejal evitó formular hipótesis sobre las causas de los hechos delictivos recientes y aclaró que no le corresponde avanzar públicamente sobre aspectos que forman parte de las investigaciones. No obstante, advirtió sobre la necesidad de evitar condiciones que generen desprotección en determinados horarios y sectores de la ciudad.
“Nosotros no queremos que Olavarría sea una zona liberada”, manifestó.
Al explicar su planteo, mencionó posibles situaciones relacionadas con la circulación de móviles, la presencia de la Guardia Urbana y la respuesta ante los llamados de emergencia. A su entender, la falta de información oficial contribuye a profundizar la preocupación de la comunidad.
“Si no está funcionando los móviles, si no hay cuadrícula que gire por ahí, si la Guardia Urbana no aparece, si uno llama a emergencia y no aparece”, enumeró al describir los escenarios que, según señaló, deben evitarse.
Amespil sostuvo que el objetivo debe ser prevenir los hechos y no limitar la intervención a las respuestas posteriores. “Si se tienen que tomar decisiones incómodas, que lo tomen. Y si se tienen que decir verdades incómodas, que se digan”, reclamó.
“No es una sensación de inseguridad”
En el tramo final de la entrevista, la concejal rechazó que la problemática pueda reducirse a una percepción subjetiva de los vecinos.
“Nunca lo fue, es una falta de respeto hablar de eso”, afirmó cuando se le preguntó si, desde su perspectiva, la inseguridad no era solamente una sensación.
Amespil sostuvo que las consecuencias de un hecho delictivo persisten en el tiempo para quienes lo padecen. “Quien sufrió una situación de inseguridad, no te lo olvidás nunca en tu vida”, expresó.
Por último, volvió a reclamar que las autoridades municipales asuman la responsabilidad de garantizar la protección de la comunidad y que las medidas se traduzcan en respuestas concretas.
“Es un poco de humanidad. Cuando te pasa una vez, no te lo olvidás nunca más”, manifestó.
Y concluyó con un pedido dirigido a quienes tienen responsabilidades en el área: “El vecino tiene que sentir que está cuidado, que alguien lo protege”.

