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Lluvias y temperatura por fuera de los promedios: el pronóstico para el último trimestre de 2026

El SMN anticipó las condiciones para la provincia de Buenos Aires de octubre a diciembre. La región más complicada y lo que se espera para el verano.


El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó que el último trimestre de 2026 tendrá más lluvias y temperaturas por debajo de lo normal en la provincia de Buenos Aires.

Se trata del pronóstico trimestral para octubre, noviembre y diciembre elaborado bajo la influencia del fenómeno climático El Niño y presentado el 30 de septiembre.

Se proyectó un escenario de mayor humedad, menor frecuencia de calor extremo y registros térmicos moderados en gran parte del territorio bonaerense.

La combinación de mayores precipitaciones y temperaturas medias inferiores a las habituales impactará de manera dispar en los distintos distritos de la provincia durante la primavera y el inicio del verano.

Claves del pronóstico climático trimestral

Desvío térmico: Se prevén temperaturas medias inferiores a las normales en el noroeste, oeste y sudoeste bonaerense, con menor probabilidad de jornadas con máximas muy elevadas y una menor amplitud térmica.

Distritos más frescos: El informe detalla registros de frío por debajo de lo habitual en localidades como General Villegas, Trenque Lauquen, Bahía Blanca, Pehuajó, Coronel Suárez y Tres Arroyos, entre otros.

Precipitaciones superiores a la media: Se anticipan lluvias por encima de los valores históricos (unos 250 milímetros mensuales en promedio) tanto en el sudoeste como en distritos del norte provincial como Pergamino, San Nicolás, Ramallo, Arrecifes y Chacabuco.

El organismo también aclara que existen regiones donde las previsiones de distintos modelos presentan diferencias en las probabilidades asignadas a cada categoría. En ese sentido, el SMN explicó que “se observan regiones donde las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos indican diferencias en cuanto a las probabilidades en el pronóstico estacional”.

Fenómeno El Niño

El reporte climático considera la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas como parte de los elementos utilizados para elaborar la perspectiva trimestral. Según la información difundida, el escenario previsto implica que “El Niño” continuará vigente en los próximos meses.

El SMN también explicó el comportamiento esperado cuando no existen condiciones que favorezcan una categoría determinada. “En condiciones neutras del Fenómeno El Niño Oscilación del Sur (ENOS) y en zonas sin otros forzantes, se espera que el comportamiento responda a la probabilidad del 33.3% en cada categoría (Climatología)”, detalló el organismo.

José Luis Stella, pronosticador y especialista en clima del SMN, precisó en Infobae que El Niño se está desarrollando de acuerdo a lo previsto ya hace varios meses, está alcanzando ya la intensidad fuerte y se espera que la máxima intensidad ocurra entre fines de la primavera y comienzos del verano.

“En gran parte de Argentina se espera una mayor chance de registrar lluvias por sobre lo normal, y esa señal se condice con la fase del Niño activa. Ahora, entrada la primavera y próximos al verano, la mayor señal se empieza a dar hacia el este de Argentina, o sea, la zona húmeda. Por eso en la región del Litoral las probabilidades de lluvias son mayores”, sostuvo el experto. Y aclaró: “Lo importante es que ya sabemos el escenario de largo plazo, es decir, que de los próximos tres a seis meses será más húmedo, particularmente en lo que es el noreste de Argentina y la región central. Hay que incluir lo que es Córdoba y La Pampa, donde se suele favorecer condiciones más lluviosas de lo normal”.

El Litoral del país

La señal más definida en materia de precipitaciones se ubica sobre el Litoral, donde el pronóstico asigna la mayor probabilidad a lluvias superiores a la normal. El panorama también alcanza al oeste de Santa Fe, Córdoba, el centro y sur de Cuyo, La Pampa, el oeste de la provincia de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.

En términos prácticos, esa categoría indica que el total acumulado entre octubre y diciembre tendría más chances de ubicarse por encima de los valores de referencia de cada localidad o región. No determina, sin embargo, la forma en que se distribuirá el agua. Un trimestre con acumulados altos puede incluir semanas secas y pocos episodios de gran intensidad, o bien lluvias frecuentes de menor magnitud.

La previsión adquiere relevancia porque el período abarca una etapa clave para los sistemas productivos y para la recarga de humedad de los suelos en distintas zonas agrícolas. También exige atención en ciudades y localidades expuestas a anegamientos o desbordes, dado que el total trimestral no excluye la ocurrencia de tormentas intensas en lapsos breves.

Los pronósticos para el verano

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estimó en septiembre una probabilidad cercana al 100% de que El Niño persista hasta febrero de 2027 y anticipó que alcanzará una intensidad muy fuerte hacia fines de 2026.

La NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EE.UU. por sus siglas en inglés), el principal organismo meteorológico de Estados Unidos, fue todavía más contundente: calcula más de 90% de probabilidad de un El Niño muy fuerte y un 75% de probabilidad de que el trimestre octubre-diciembre de 2026 configure un episodio de intensidad histórica, superior a los registrados desde 1950.

El International Research Institute for Climate and Society (IRI), de la Universidad de Columbia, encontró en su actualización de septiembre que los 22 modelos utilizados coinciden en que El Niño seguirá fortaleciéndose. Todos proyectan condiciones de intensidad muy fuerte durante la primavera y el verano boreal, mientras que el organismo mantiene una probabilidad del 100% de continuidad hasta febrero de 2027.