La confianza y el instante justo: las fotografías de Andrea Vecile en las fiestas de 15
La fotógrafa olavarriense comenzó hace una década y encontró en las quinceañeras un ámbito donde combina experiencia, creatividad y cercanía. Su propuesta incluye fotografía, filmación y books previos.
Aprovechar el momento es un talento que define a quienes se dedican a la fotografía, pero en el caso de Andrea Vecile es una osadía que la llevó a ese mundo, una capacidad que desarrolló con estudio y disfrute, y un trabajo que lleva adelante con entusiasmo, creatividad y alegría.
En el Día del Fotógrafo, habló con Central de Noticias para contar sobre sus servicios para fiestas, especialmente para quinceañeras.
De una oportunidad a profesión
“Hago trabajos de fotografía y filmación” inició en el relato de su trabajo para señalar que trabaja a la par con otras dos profesionales de las fotos y los videos, Brisa y Lucía. Andrea se inició hace alrededor de una década, “fue casi por casualidad” recordó. Ella acompañaba a los eventos a su marido, quien es DJ. Hacía imágenes como community manager y así comenzó a estar relacionada con ese mundo de los casamientos y los cumpleaños los fines de semana. Anteriormente era profesora, “pero paralelamente los fines de semana hacía trabajos de fotografía, cuando descubrí que me encantaba”.
¿Cómo lo descubrió? “Lo que me hizo el click fue que una vez unos novios, dos días antes de su boda, se habían quedado sin fotógrafos. Había que cubrirlo en ese momento. Mi marido me dice, ´¿te animás?´ Sí, obvio, me animo. Y así empecé. Después, otra vez, hice una cobertura en uno de los salones, siempre para él, y la familia de la que quinceañera me compró la filmación. Ahí descubrí que me encantaba hacerlo, sea remunerado o no. Cuando algo lo disfrutás, no importa si venía la remuneración. Y ahí comencé con las capacitaciones”.
Dentro de su trabajo, las quinceañeras son su “ámbito”, como Andrea lo definió. Es que su trayectoria en la educación tiene mucho peso: “fui 30 años profesora, tengo excelente relación con los adolescentes, me encanta escucharlos”. Ese es, justamente, el punto de partida del trabajo: hace entrevistas un año antes de la fiesta cuando las familias la contratan. “Tengo los encuentros con ellas. Lo primero que les digo es que vamos a organizar una entrevista, pero quiero que esté la quinceañera, que me conozca, que podamos charlar, escucharlas, si ya tienen una idea. Hay algunas que son muy decididas y tratamos de acoplarnos”.


La confianza, punto de partida para contar cada fiesta
Un año antes de la fiesta comienza el trabajo. De hecho, Andrea remarcó que los fotógrafos y filmmakers son de los primeros servicios en ser contratados para las fiestas. Actualmente se suman filmaciones aéreas, dentro y fuera del salón. Al momento de la contratación “les comento cuál es mi propuesta, qué es lo que hago. Hay muchos que me dicen que no tienen ni idea de lo que se hace hoy en día en una fiesta. Entonces, al tener fiestas todos los fines de semana, eso te da seguridad, te da herramienta y podés responder”.
Esa primera entrevista con las quinceañeras y sus familias, funciona no solamente para ofrecer un servicio sino para iniciar una relación en la que la confianza es la clave para el resultado. El siguiente paso es hacer un book para el que las anfitrionas eligen vestuario y ubicaciones.
Se inicia en un estudio de maquillaje. “La maquilladora es mi hija. En su estudio hacemos 30 o 40 minutos más o menos, ya llevan el primer outfit, se cambian en el estudio y vamos hacia el lugar elegido para hacer las fotos. Pueden hacer los cambios de ropa que ellas quieran. Lo que más se elige es exteriores, estilo campestre, canteras, hay otras que van por lo urbano. Puede ser diurno o nocturno. Todo esto lo charlo con ellas previamente, y hay veces que hay que negociar con la mamá, porque la mamá va por un lado y la quinceañera va por el otro” aclaró Andrea. Su intención es siempre “tratar de escuchar” a las protagonistas en todo lo que quieren; “lo importante es que ellas se sientan a gusto con la ropa, que sea lo que ellas seleccionan y tratamos de negociar absolutamente en todo”.
En cada lugar elegido para tomar las imágenes, Andrea Vecile busca los fondos, los ángulos, la iluminación. “Por más que yo vaya varias veces al mismo lugar, cada quinceañera le da su impronta. Las chicas que van conmigo, la maquilladora, otra fotógrafa y la filmmaker. Las vamos orientando cómo tienen que caminar, las acompañamos, las guiamos. Hay algunas que son muy decididas, entonces lo único que hacemos es registrar lo que ellas quieren hacer. Hay otras que necesitan una guía y se las damos” explicó.

En cada book están las quinceañeras y también su familia. Para realizar todo el proceso se necesitan aproximadamente entre 3 y 4 horas de trabajo, de las cuales 2 horas y media es para tomar las imágenes. Cuando quieren sumar a sus amigas se requiere un segundo día de trabajo.
El día de la fiesta, nuevamente la jornada se inicia en el estudio de maquillaje. “Les ofrecemos el espacio para que se pueden peinar, maquillar y colocar el vestido. Ahí la van a buscar quien ingrese con ellas” indicó. En ese punto se hacen las primeras fotografías y, si el clima lo permite, aprovechan también para hacer fotos previas en el parque. “Desde ahí vamos hacia los salones. Les doy las indicaciones, porque con los nervios que se generan … por ahí en el prebook estamos muy relajadas, muy tranquilas, nos reímos. Pero después que viene el encuentro con la familia, los amigos, que los pares es tan importante para ellas. Así que bueno, como ya nos conocen les damos la confianza y cualquier duda que tienen, lo primero que hacen -tanto el papá, como ella- te miran, ´¿qué hago?´ ”. Andrea ya tiene los gestos a mano para indicar cada paso a seguir en esos primeros momentos de ingreso a una fiesta de 15 años. Después todo fluye, asegura.
Andrea trabaja con mayor frecuencia en dos salones de Olavarría, New Summer y Nuestro Molino. En cada uno, ella y su equipo, se desempeñan a la par con el resto del personal de los servicios ya que las fotos y videos se toman desde el inicio mismo del evento: en la entrada, en el living, en la ceremonia de llegada de la quinceañera y, por supuesto, en el baile. Justamente, esa última parte es la que Andrea sostiene que deja las fotos más sorprendentes: “cuando están perreando, cuando están con los amigos, cuando las hacen caballito y generan ahí peleas o abrazos. Yo estoy pendiente, voy rodeando la pista de baile continuamente. Me gusta, no me quedo quieta, porque también me gusta bailar en el lugar. Y después la cadera … al otro día me lleva todo el domingo recuperarme” se rió.
El trabajo de Andrea Vecile se puede ver en su Instagram -vecileandrea_fotografía– y, además, en su portfolio. Los contactos se pueden hacer por Whatsapp al 2284-534275. En redes sube el backstage del prebook, algunos modelos del prebook y el recap de la fiesta, “les encanta. No sé si les gusta más a las quinceañeras o a las mamás. Me dicen ´yo quiero ese resumencito´, para las redes tengo que tratar de compactar en un minuto y medio o dos toda esa noche”.











