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Nación adjudicó concesiones de rutas bonaerenses tras la polémica por la exclusión de AUBASA

El Gobierno de Javier Milei avanzó con nuevas concesiones viales por 20 años en rutas nacionales estratégicas que atraviesan la provincia de Buenos Aires.


El Gobierno nacional adjudicó este viernes nuevas concesiones viales sobre rutas nacionales que atraviesan la provincia de Buenos Aires, en medio de la controversia con la gestión de Axel Kicillof por la exclusión de AUBASA del proceso licitatorio.

La medida fue oficializada mediante la Resolución 706/2026 del Ministerio de Economía de la Nación, publicada en el Boletín Oficial, y corresponde a la segunda etapa de la denominada “Red Federal de Concesiones – Etapa II”.

El esquema contempla tareas de construcción, mantenimiento, ampliación, explotación y administración de rutas nacionales por un plazo de 20 años.

Qué rutas fueron adjudicadas

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la etapa incluye dos grandes corredores viales.

“El Tramo Pampa comprende la RN 5 hasta su empalme con la RN 35, mientras que el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur incluye las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery, y las RN 3, 205 y 226”, precisó el funcionario.

El Tramo Pampa fue adjudicado a la empresa Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A., que presentó una tarifa de peaje base de $2.355,37 sin IVA.

Por su parte, el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur quedó en manos de la unión transitoria conformada por Concret-Nor, Marcalba, Pose y Coarco, con una tarifa ofertada de $997 sin IVA.

Según la resolución, las adjudicatarias deberán hacerse cargo no sólo del mantenimiento y conservación de las rutas, sino también de nuevas obras, servicios para usuarios y explotaciones complementarias.

El conflicto con AUBASA

La definición llegó luego de la fuerte controversia entre Nación y Provincia por la exclusión de AUBASA del proceso licitatorio.

La empresa estatal bonaerense había intentado participar para asumir la gestión de corredores nacionales, como ya ocurre con la Autopista Buenos Aires – La Plata y la Autovía 2.

Sin embargo, desde el Ministerio de Economía nacional se recomendó desestimar la propuesta al considerar que AUBASA no cumplía con los requisitos técnicos exigidos.

La administración bonaerense impugnó formalmente esa decisión y acusó al Gobierno nacional de modificar condiciones de los pliegos durante el proceso para impedir la participación provincial.

Desde el Ministerio de Infraestructura bonaerense señalaron además que la exclusión de AUBASA favorecía intereses privados y limitaba la participación del Estado provincial en un sector considerado estratégico.

Pese a esos cuestionamientos, Nación avanzó finalmente con la adjudicación de los corredores viales.