Matematicando: “Hay una necesidad muy grande de aprender educación financiera”
Silvina Melitón es docente particular de matemáticas y comenzó su taller de educación financiera para todo aquel que quiera aprender cómo manejar el dinero en su día a día e incluso en momentos de crisis. Conocé su propuesta en esta nota.
“Me encanta invertir en capacitarme. Soy una estudiante eterna. Me encanta estudiar, aprender cosas nuevas y sumar experiencias. Realmente me apasiona. Mis abuelos eran maestros y me atraviesa totalmente la docencia” dice Silvina Melitón, docente particular de matemáticas y tallerista sobre educación financiera.
Melitón hace más de 20 años que da clases particulares debido a que su experiencia como docente en escuelas no la convenció. Trabajó en el Banco Provincia durante 10 años. Luego de la pandemia, en un consultorio empezó un taller de matemáticas lúdico para chicos que duró cinco años.
También dio clases en Espacio Cerrito y luego en Espacio Dorrego: “Hice tres grupos de seis chicos. No mantengo más matrícula porque me gusta lo personalizado. Tengo una chica que cumple 15 y viene conmigo desde los 6 años en las clases de matemáticas. Me gusta mucho el contacto con los niños y los adolescentes” expresó Melitón.
Sobre la docencia, reflexionó: “Hay una cuestión en el aprendizaje que no se atiende y todos aprendemos de manera diferente. Generalmente en la escuela, a no ser que encuentres algún docente que intente enseñar para la diversidad, no sucede. Es muy difícil, porque si tenés 30 pibes en un salón es muy complejo” sostuvo la docente.
“Para mí una propuesta sería reducir los grupos. De esta manera la docente tiene otra predisposición, más personalizada. En matemática lo que sucede es que se deja de jugar. El juego para mí es fundamental para el aprendizaje porque nos distiende. Hoy por hoy tenemos tanta estimulación que es muy difícil bajar a `me siento a leer y aprender`. Fundamentalmente eso, grupos más reducidos, docentes mejor pagos, con mejores condiciones” agregó.

Actualmente, da clases particulares en Casa Raíces, ubicado en Rivadavia 2055 y en paralelo comenzó a dar talleres de finanzas como un desafío personal.
“Empecé a estudiar un poco de inversiones porque tenía un dinero y quería hacer que rinda mejor. Me encanta ese mundo y es increíble que tan poca gente lo sepa. Cuando empecé el taller lo pensé para un público de entre 18 y 19 años y me sorprendí porque se anotaron todas mujeres mayores de 30. Me di cuenta que hay una necesidad muy grande” remarcó Melitón.
En paralelo, una empresa local la convocó para hacer una capacitación: “luego me llamaron de otras empresas de Trenque Lauquen y sigo dando capacitaciones” explicó.
“Voy adaptando las clases según la necesidad que tenga la empresa y según el nivel de aprendizaje que tengan los colaboradores. Te encontrás con personas que no han terminado el primario. Entonces, yo tengo que bajar. La verdad es que la intención y mi sueño es que esto le llegue a la mayor cantidad de gente” contó sobre las capacitaciones.

Asimismo, sostuvo que “la finalidad de la empresa es buscar el bienestar de sus empleados y si sus empleados están bien, en la empresa funciona todo mejor. En la mayoría de los casos, salvando la crisis en la que estamos, no se trata de ganar más, sino de administrar mejor”.
Educación financiera y falta de información
Silvina Melitón reflexionó sobre su recorrido formativo hasta llegar a interesarse por la educación financiera y sostuvo: “Todo se termina uniendo. Toda mi formación y toda mi experiencia. En el taller de finanzas está todo lo que soy yo porque está mi recorrido en el banco, mi recorrido como emprendedora, mi recorrido docente, mi recorrido como madre”.
En el taller, la docente expresó que “atiendo mucho a esto que es el neuroaprendizaje, que cada uno aprende distinto, del papel que juegan las emociones en el momento de aprender, y en el momento de manejar nuestro dinero. Lo que necesitamos en estos momentos de crisis es aprender cosas para poder estar mejor. El taller son cuatro encuentros, uno por mes porque necesitamos esto de ir generando hábitos nuevos de a poquito” resaltó.
A la par, comentó que “realizó algunas asesorías personalizadas por ejemplo, ayudar a alguien que quiere saber una deuda o cómo organizarse con cuentas que la marean. Nos metemos con herramientas concretas y les voy dando tips de qué manera podés llegar por ejemplo a ahorrar”.
Sobre la educación financiera, la docente resaltó que “no te lo enseñan en la escuela, no está en tu casa. No es común”. En su análisis, sostuvo la necesidad de incorporar contenidos como finanzas, neurociencia, nutrición, gestión emocional y emprendimiento en el sistema educativo: “El sistema educativo no va emparentado con lo que evolucionó la sociedad y hay cosas que conviene que la sociedad no sepa”.

En tanto, subrayó que “sobre el manejo del dinero, va la emoción emparentada a cómo lo usamos. Van las creencias que tenemos desde nuestra casa. Si en tu casa era común el ahorro, es como que para vos es algo natural. Pero si en tu casa no, es natural no tener ahorros, entonces, ir viviendo como en el día a día”.
“Cuando hablamos de dinero no podemos hablar solamente de pesos o dólares. Tenemos que hablar también del tiempo que nos lleva a generar dinero, cómo lo gastamos, cuáles son los mejores recursos, cuáles son tus herramientas, qué conocimientos tenés que puedas monetizar. A veces no se trata de trabajar más. Si no es de gastar más inteligentemente y utilizar mejor tus recursos” resaltó.
A la par, mencionó que en la actualidad “estamos en un sistema tan consumidor que todo te lleva a comprar, y si no estás un poquito más formado y armado en darte cuenta que esto te están queriendo vender, uno cae. Hoy tenés todo a un click; Shein, Temu, Mercado Libre. Ni hablar de las apuestas virtuales donde hay mucha deuda pero sobre todo en la gente más joven. También están los préstamos de las billeteras virtuales que son atroces y el uso de las tarjetas de crédito hoy más que nunca”.
Por último, la docente cerró: “Todo esto se suma a la falta de información. Esta misma persona con educación financiera hubiera tomado otras decisiones con más herramientas, con análisis, y con hábitos que son fundamentales. Hábitos de ahorro, de consumo, pero se puede. Me llegan mensajes de personas re contentas por el curso y se que es mérito de ellas. Yo te muestro que hay, pero el mérito es tuyo”.

